TU MIRADA ... EL FARO DE TU PRESENCIA


  Allá en un futuro posible está la vida que anhelamos, la que nos hace brillar con la luz de nuestros sueños para una nueva humanidad. No hay sueños pequeños en esta gran aventura, pues el nuestro es siempre una pieza de otro mucho más grande.
  Querido lector, ¿qué te parece dedicar un pequeño tiempo cada día a imaginar tus sueños, a quitar la neblina de esto es lo que hay? No olvides que un sueño no es para alimentar tus estados de necesidad, sino para descubrir tu abundancia interior y entregarla al mundo, a la creación de esa nueva humanidad, que es el mejor regalo que podemos hacernos a nosotros mismos y a las generaciones venideras.
    No tiene sentido vivir proyectando estados de necesidad y luego pedir abundancia a la vida: es la sinrazón del victimismo, que se ahoga en sus propios juicios sobre los demás. Basta sentir el poder de nuestra mirada, foco de nuestra presencia, sobre la vida, para comprender que no somos sus meros habitantes, sino sus creadores, aunque nuestra mente no sepa bien cómo.

En la luz de nuestra mirada viaja nuestra presencia, por eso, aunque no seamos conscientes, allí donde la enfocamos estamos dando vida, permítete sentirlo ... descúbrete en tu propio poder.


    La trampa de nuestro victimismo está en pensar primero y sentir después, ya que nuestras creencias están dirigidas hacia nuestro desempoderamiento. Sentir nuestra presencia primero e iluminar nuestros pensamientos con ella después, ésta es la clave; en este caso el orden si altera el producto. ¿Qué te parece empezar a practicar ... a sentirte el faro de tu presencia iluminando tu mente ...? "




DE LA DANZA DE LAS CREACIONES AUTOIMPUESTAS A LA DE LAS CREACIONES LIBRES


    La vida la construimos a través de nuestras propias creaciones, por eso si queremos ser felices hemos de aprender a amarlas. El problema surge por la cantidad de creaciones en las que participamos inconscientemente siguiendo patrones culturales y familiares impresos en nosotros, muchas de ellas en contra de nuestro sentir más profundo: es la danza de las creaciones autoimpuestas. Algunas son tan plenamente inconscientes que no las reconocemos como nuestras y las achacamos a la mala fe de otros o simplemente a la mala suerte.

Si queremos celebrar la vida hemos de aprender a ser creadores que no sean súbditos de la cultura y del árbol familiar, que se reconozcan en su propia esencia, que hagan de sus creaciones un claro reflejo de su sentir más profundo; sólo así seremos capaces de reconocer y amar todas nuestras creaciones, de convertir la vida en una expresión libre de nuestra propia danza.

  Ha llegado el momento de llevar a la educación el conocimiento de las leyes, los entresijos y las influencias que gobiernan nuestra mente, de revelar cómo inconscientemente llegamos a las creaciones autoimpuestas ¿De qué sirve tantos años de instrucción si somos analfabetos en nosotros mismos? Los educadores han de despertar al autoconocimiento si realmente quieren educar en libertad y a seres que se sientan creadores plenos de su vida. Educar en lo esencial es la puerta más natural y lógica a una humanidad feliz.
     Esa sensación de ahogo en nuestra vida que todos hemos experimentado en numerosas ocasiones es causada generalmente por actuar en contra de lo que sentimos, convirtiéndonos en unos seres tan contradictorios que creamos en contra de nosotros mismos. Esto crea incoherencia en esa registradora de nuestra vida tan maravillosa y avanzada tecnológicamente que es nuestro cuerpo, llevándonos a la enfermedad. Así, pues, hacernos conscientes de cómo se originan nuestras creaciones no sólo nos dará claridad, sino también salud.

   Querido lector, ¿qué te parece empezar a abandonar la danza de las creaciones autoimpuestas por cosas como el "sinsentido del deber" y contentar a otros, y empezar a dar los primeros pasos de la danza de las creaciones libres...? ¿Qué tal unos pequeños pasos hoy mismo ...? ¡Sorpréndete como creador libre de tu propia danza!  Los demás ya no te verán como lo que esperan de ti, sino que te admirarán como el ser único que eres.






CAMINA COMO UN SER AL QUE LE PERTENECEN SUS PROPIOS PASOS


   No hay que ganarse la vida, la vida es gratis. Vivir desde la gratuidad, desde la levedad de ser uno mismo, es no deber nada a la vida. No se trata de deber, sino de  ver, de ver en nuestro interior la riqueza de nuestra creatividad esperando convertirse en creaciones, es decir, en riqueza para todos. Si vivimos desde el deber, vivimos desde la tacañería, desde la prostitución de "ganarse la vida", desde el entregarse a la necesidad en vez de a la abundancia.
      Querido lector, si vives desde el sentido del deber estás dando el mando a tus necesidades, al concepto de deber en el que fuiste educado. Tienes un sentido que te lleva a la abundancia: el de los anhelos de tu corazón. No dejes que lo que se espera de ti marque tu rumbo, pues sólo te llevará a vivir desde estados de necesidad. Ganarse la vida es partir de que no te pertenece, es caminar sintiendo que debes una hipoteca por respirar.

Cuando la vida se vive desde la abundancia, desde el no tener que pagar un "alquiler" por habitarla, desde el sentirse su creador  y no su deudor, entonces te sientes en tu propia casa y todo camino que eliges es tu hogar.

   Todo es más fácil, más sencillo, desde la gratuidad de la vida. Sé generoso contigo y no compres lo que siempre ha sido tuyo, camina como un ser al que le pertenecen sus propios pasos, es decir, sin victimismos, sin proyectar tus límites autoimpuestos en los demás. Abre hoy el día no debiendo nada, levanta la vista y decide libremente cuál es tu horizonte.




EL "CUCU TRAS" ESPIRITUAL

 
   Piensa en una hermosa flor de pétalos amarillos, de aroma exquisito, de tacto sutil y fresco ... su sola presencia te alegra, te vivifica ...  Su tallo verde lima le da mayor esbeltez, la eleva por encima de todos tus problemas haciendo de ellos algo insignificante frente a su belleza. Una sola flor parece contener el tiempo y hasta el mismo universo, detiene tu vida para nutrirla, para impregnarla de su luz, una luz que refleja tu propia grandeza.

    Querido lector esta flor que hemos creado juntos existe ya para siempre, tal vez no la encuentres en el mundo físico, pero vive en los "mundos sutiles, ingrávidos y gentiles". Nuestra imaginación unida  a nuestro sentir revela el espíritu creador que somos, ninguna circunstancia puede acabar con él, tan sólo él mismo en su inmenso poder puede crear un velo ocultándose: es el juego del "cucu tras" espiritual. Un juego que sólo podemos entender desde la inocencia, por eso para volver a sentirnos creadores de vida hemos de recuperar nuestra imaginación inocente, libre de la adulteración de los dramas y el victimismo. Nuestro poder creador nos espera, destapa tus ojos: ¡cucu tras!




DE LA ESPIRITUALIDAD PROFUNDA A LA INGRÁVIDA



     Hay dos tipos de espiritualidad: la que sigue a una autoridad y la que sigue a nuestra propia esencia. La primera nos conduce a un mundo interior denso, profundo en el sentido de grávido, de hundirnos en el mundo de delegar nuestra identidad en creencias, de perdernos en laberintos de la dualidad, de buscarnos alejándonos de nosotros mismos. La segunda nos lleva al mundo interior de la ligereza, de lo ingrávido, de la perspectiva elevada que permite trascender los laberintos, del respirar el aire puro de sentirnos nosotros mismos, de ver al otro más allá de sus máscaras, del encuentro con nosotros mismos.

La educación en autoridades nos "protege" de los peligros de la dualidad, nos da seguridad a cambio de libertad, pero ...  ¡ nuestras alas son para volar !  La puerta de nuestra jaula no tiene cerrojo desde fuera, tan solo hace falta el valor para abrirla y  descubrir  nuestros sueños de una vida en libertad, ambas cosas residen en nuestro corazón.

   Fuimos educados para la espiritualidad densa, ahora podemos soltar el lastre de las autoridades y dejar que la sabiduría de nuestro propio corazón nos eleve a comprensiones sin juicios, a miradas inocentes, a ver caminos de sabiduría.
    Querido lector, ¿qué te parece soltar el lastre de tu educación espiritual y dejar de buscar lo que ya eres ... ?  Te deseo feliz despegue, mágicas vistas y grandes descubrimientos.




DESCUBRE TUS FUTUROS ANHELADOS, TE PERTENECEN

  
     Imagínate sin obligaciones y sin tener que cubrir tus necesidades ... ¡ese también eres tú! Es una parte de ti que no condiciona tu imaginación, que es capaz de dejarla volar con la intención de ver futuros maravillosos, futuros que tu corazón anhela pero que tus obligaciones y necesidades te han ocultado para que les prestes atención sólo a ellas.

Reconocernos más allá de nuestras obligaciones y necesidades es imprescindible si queremos trascenderlas, si deseamos una vida diferente en la que podamos ser coherentes con lo que realmente anhelamos, con lo que auténticamente sentimos.
      Querido lector, te propongo un juego: dedica 10 minutos diarios a no hacer caso a tus obligaciones y necesidades, busca un lugar tranquilo en el que vivir estos instantes. No se trata de una huida de la realidad, sino de un poder ver más allá de tu realidad cotidiana, algo imprescindible si la quieres cambiar de manera radical. Serán tus 10 minutos sagrados, en los que tu victimismo no tendrá alimento. Descubre en esta cumbre de aire puro tus potenciales ocultos, aprovéchate de la visibilidad de la que dispones ... manda a tu imaginación alada a explorar esos futuros más allá de tu vida cotidiana. Cuando los hayas visto y sentido ya sabrás a dónde realmente quieres ir, ahora mira dónde te encuentras: ¡ya está, ya tienes lo imprescindible para todo viaje: saber de dónde sales y a dónde quieres ir! Ahora tan solo te queda el valor y la decisión de proyectar el viaje y empezar a dar los primeros pasos, nadie puede impedirte que llegues pues has visto tus propios futuros, tan solo perder tu fe en ellos es lo que puede interrumpir tu viaje.



DESCUBRIR LA ESENCIA Y EL AROMA DE LA COMIDA Y DEL DINERO


     Al igual que ver la comida como una mera necesidad nos oculta sus sentidos más profundos, como la comunión con la naturaleza que implica, el ver el dinero como una necesidad nos vela su sentido más profundo: agente intercambiador de creaciones entre seres creadores.
    Si contemplásemos desde lo esencial  la comida veríamos en ella una nutrición de belleza, de sentido de la vida; lo mismo ocurriría si lo hiciésemos con el dinero.

El sentido esencial de la comida está detrás de los átomos que emplea para expresarse físicamente, nuestro sentir puede traspasar cualquier conocimiento intelectual sobre el alimento y desvelarnos el símbolo, el mensaje, que hay en él. Sentir la comida es darle sentido.


    Dejar un sentir, un mensaje propio, en cada billete y moneda que entreguemos es nutrirlos de nuestra presencia, es desarmarlos de la competitividad y de la explotación del hombre por el hombre. Podemos “blanquear” el dinero sin juzgarlo, sin maldecir a quien lo empleó desde el engaño y la avaricia, podemos sembrar en él las semillas de una nueva función dirigida a lo esencial, a crear una nueva humanidad en la que la abundancia crezca al compartirla, una humanidad que haga partir su lógica del corazón.

    ¿Qué te parece, querido lector, empezar a ver a estos dos pilares de la humanidad hoy, la comida y el dinero, como una comunión con la naturaleza, la primera, y como una comunión entre los humanos, el segundo ? Te invito a sentir hoy todo esto cuando paladees en tu boca la comida  y cuando entregues un dinero a otra persona a cambio de una creación de otros seres humanos. ¿Por qué conformarse  con una vida rutinaria cuando podemos sentir su magia en todo lo cotidiano ...? Agrandemos nuestra existencia, vayamos más allá de lo que aprendimos sobre las cosas, descubramos su esencia, su aroma ... ¿Te animas ...?