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CUANDO LA PALABRA ES UN CANTO DE NUESTRO CORAZÓN


       
    Cuando los ruidos de la dualidad se acallan ...  el silencio, como un velo que al levantarse descubre un gran tesoro, nos muestra la música de nuestro corazón. Es una música sin letra, que libera a la palabra del peso de su significado, elevándola al puro sentir.
     

   Un abrazo en esta melodía se convierte en una canción, que nos lleva a esa parte de nuestro interior en la que reconocemos al otro desde la desnudez de nuestra conciencia, ya no hay juicio y lo que me separa del otro es una piel sensible en la que nos encontramos en las caricias, cualquier palabra que pronunciemos es ahora un canto de nuestro corazón. 
  





UNA FORMA SENCILLA, NATURAL, DE DESCUBRIR NUESTRA PRESENCIA: EL DESNUDO INTEGRAL INOCENTE


     Si en una persona que nos está hablando ponemos la atención no en su discurso sino en su mirada y recibimos esa atención desde nuestro sentir y no desde nuestro intelecto, notaremos un sobrecogimiento, un impacto sobre nuestro cuerpo: es la presencia del ser que habita tras los estados de necesidad del ego, tras los mandatos del árbol genealógico y de la cultura ...  es un ser humano desvestido de sus creencias, es un desnudo integral y a la vez inocente, es presencia en estado puro. Notaremos también que ya no podemos pensar, un sentir profundo nos invade, nuestro cuerpo se expande sin límites, el tiempo se para ... ¡ es nuestra propia presencia …  manifestada en el desnudo integral inocente !

Ver al otro sin los vestidos de sus estados de necesidad nos lleva, sin esfuerzo,  a sentir nuestra propia presencia y a iluminar con ella a la otra persona. En la imagen un fotograma del maravilloso film "Precious"


    Ya ves, querido lector, no hacen falta grandes técnicas de meditación, ni procesos iniciáticos, ni creencias religiosas, tan sólo empezar a sentir al otro más allá de los personajes que interpreta: ¡fácil, sencillo ...como sentir el aire que respiras!  Al intelectualizar la vida nos vamos poniendo trajes, luego para espiritualizarla en vez de quitárnoslos nos ponemos los trajes de la religión, de la filosofía, de la nueva era ... ¡Qué calor, qué agobio ... cada vez nos cuesta más respirar! Nuestra educación nos dice ¡más trajes" Pero el camino a ser nosotros mismos es mucho más sencillo: reconocer cada traje y quitárnoslo; luego, si queremos disfrutar del baile de disfraces, si queremos jugar la vida, podemos elegir vestidos, eso sí, que sean permeables a nuestra esencia, que nos dejen respirar el aire de ser nosotros mismos, que nos ayuden a hacer discursos vivos, no dirigidos por nuestros estados de necesidad, en definitiva, que anuncien nuestra presencia: serán vestidos mágicos que preservan nuestra desnudez integral inocente. 



LA DISCUSIÓN CON FINAL ARCOÍRIS: EL PODER DE UN CORAZÓN LIBRE



     Los ojos no sólo sirven para ver, también son pinceles con los que dibujar arcoíris que unan a las personas. Al igual que el mágico puente de colores eleva las octavas de la tormenta, asemejándola al  final de una bella poesía, una mirada puede diluir en su inocencia las más duras tormentas emocionales.
    Querido lector, pruébalo ... después de una de esas batallas de la dualidad, de una de esas pesadas y repetidas discusiones, en la que nos enganchamos en el drama, ve a la sabiduría de tu niño, imprégnate en su inocencia y mira después a tu contrincante en el juego de la dualidad, deja que tus ojos pinten un arcoíris entre los dos, deja que este mágico puente conecte vuestros corazones ...  sentirás amor, y también poder, el poder de un corazón libre ...

   
  




EL ENCUENTRO EN SU ESENCIA

  

    No todos los saludos son encuentros, no todas las conversaciones son comunicación.  Para que dos personas hagan de su encuentro una verdadera comunión han de cerrar los ojos del juicio y abrir los oídos del corazón,  desde estos sus latidos se pueden armonizar dando los primeros compases para que comience la danza del encuentro. Ya no hay desconfianza, ni expectativas sobre el otro, pues ya no se le ve desde los estados de necesidad del ego desempoderado.


    La esencia del encuentro se empieza a destilar como sendos néctares que se ofrecen el uno al otro, beben de ellos sabiendo que la comunicación entre ambos ha quedado establecida para siempre, a partir de ahora ya no se echarán de menos, porque se ha establecido lo que en física se llama entrelazamiento cuántico y entre los humanos simplemente sentimiento de unidad, es el encuentro en su esencia.
    Querido lector, por extraordinario que te parezca todo esto está al alcance de todo aquél  que se lo proponga, incluso sin la participación consciente de la otra persona que intervenga en el encuentro, pues su esencia siempre está presente aunque su ego no se entere. Si practicas el encuentro en su esencia te llevarás grandes sorpresas, como el hecho de resolver desavenencias con otras personas sin necesidad de deshacer el conflicto. Un gran don de esta forma de encuentro es su aplicación en la despedida de un ser querido que esté apunto de atravesar el umbral de la muerte; pues se consigue un acompañamiento sin ataduras que permite sentirle más allá del tiempo y de los sentidos físicos, dejando atrás el sufrimiento y la añoranza y descubriendo que  la comunión entre seres transciende la propia vida.
    ¿Qué te parece empezar a practicar  el encuentro en su esencia contigo mismo …?, de su calidad dependerá el néctar que después ofrecerás a los demás. Querido lector, eres un ser extraordinario y como tal tienes derecho a encuentros extraordinarios … en los que poder sentirte abundante regalando tu esencia.