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HABLAR ILUMINANDO LOS OJOS DE QUIEN TE ESCUCHA


 Estamos inmersos en un grandioso instrumento musical, con infinidad de cuerdas: el aire. Cuando hablamos tenemos la oportunidad de tocar en él armoniosas melodías  o disonantes ruidos.
   Querido lector, te invito a  sentir a tus próximas palabras pronunciadas como una hermosa composición musical: cierra los ojos e imagínate que tocas las "cuerdas" del aire que te circundan con delicadeza y a la vez potencia, como si tocases un arpa del tamaño del universo, las palabras que vas a pronunciar forman parte de una canción que vas a entregar al mundo, es el regalo de tu aroma . Deja que la música de tu corazón suba hasta tu garganta y haz de cada palabra pronunciada un paso de tu danza, de tu danza de la vida ... es una danza única que hace de tus palabras un regalo para todos. Ahora habla durante un rato, sintiendo que todo el universo es un arpa en la que tocas tu propia danza, lo que digas ahora es pura poesía.
      Practica esto a solas con asiduidad, cuando te sientas seguro en tu nuevo arte vocal prueba a hablar a una persona con este sentir cultivado, deja que tus palabras dancen tu propia melodía ...  ¡el resultado te sorprenderá !.. habrás descubierto una forma de hablar más allá de los juicios y la dualidad , las personas te escucharán como nunca.. sus ojos empezarán a brillar como luceros en la noche, iluminados por su belleza interior que no puede evitar salir a recibir a tus palabras, su mirada se tornará inocente y tú podrás hablar sin miedo a los juicios ... como si te dirigieses a un niño ¿No te lo crees ...? Practica y ya me contarás ...  

 
Cuando nuestras palabras siguen las melodías de nuestro corazón y no son fruto de los estados de necesidad de nuestro ego, sino de la abundancia de nuestro ser, tienen el don de iluminar los ojos de quienes nos escuchan y hacernos sentir a la vez inocentes.



DAR VIDA A LAS PALABRAS CON NUESTRA PROPIA MÚSICA



   ¿Qué te parece, querido lector, sentir a tu garganta como un instrumento musical ... ? ¡No, no estoy hablando de cantar! Me refiero a pronunciar las palabras con tu propia música, sentir que a todas ellas les une un cordel invisible, como a las notas musicales les une un algo que las convierte en melodía. Sería como si tu garganta se prolongase en una flauta con la que tocases una composición única, la de tu propia esencia ... pondrías en ella todo tu sentir ... hasta el punto que parecería que por la flauta insuflas vida al propio aire que haces vibrar.

Ser tú en tus palabras, reconocerte en tu propia música, que los demás sientan tu presencia en tus palabras ... que tus palabras sean el regalo de tu presencia a la vida.

     Esta forma de "hablar" hace que tus palabras estén habitadas por ti, y le lleguen al otro como una tarjeta de visita dirigida a su corazón. A partir de ahí es posible, al menos por tu parte, un auténtico diálogo con los demás, más allá de los estados de necesidad del ego, pues tu propia presencia te hace sentir seguro, no se plantea ninguna manipulación, el discurso fluye sin obstáculos ... tus palabras están vivas.
     Puedes ensayar antes ante un espejo, acoger tú mismo a tu propia música, afinar el instrumento de tu garganta, sentir tu propia presencia en tu intimidad. También puedes probar en la ducha, cerrando los ojos, ayudándote del fluir del agua ... Cuando tengas un cierto dominio de la técnica, piensa en una persona a la que quieras decir algo que te cuesta e imagina un diálogo con ella conducido por tu propia música, sintiendo tu presencia, sin miedos ... Deja que esa misma presencia que ahora sientes guíe tus palabras ...  hablar con ella es como tocar la flauta insuflando vida en cada nota. Ahora ya estás preparado, puedes buscar a la persona y hablar con ella  siendo tú mismo, sin barreras.