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NO PODEMOS SER LIBRES NI AUTÉNTICOS SIN LIBRARNOS DE NUESTRAS IDENTIDADES IMPUESTAS

 

   Sin un proceso de autoconocimiento, capaz de liberarnos de las identidades impuestas por los clanes que nos han acogido en nuestro crecimiento, estamos condenados a vivir según lo que creemos ser, en lugar de ser nosotros mismos. 

    Un autoconocimiento, que nos ayude a liberarnos de las identidades que nos atan a los clanes y nos desnude a nuestra propia identidad, es imprescindible para poder empoderarnos, es decir, para vivir libremente desde nuestra autenticidad: no podemos ser libres ni auténticos sin librarnos de nuestras identidades impuestas.


Cuando nacemos sin saber quiénes somos nuestros clanes familiar y cultural nos envuelven con sus identidades, encadenándonos así a creencias que nos definen. Cuando nuestro crecimiento personal alcanza cierto grado reconocemos las cadenas de nuestras identidades impuestas, y podemos por fin ser capaces de romperlas para conseguir así vivir como astros con luz propia.


DESCUBRE TU PROPIA NAVIDAD: ¡CABALGA COMO JINETE LIBRE!

  

     Nacemos sentados sobre el caballo de nuestra genética heredada, sin ningún conocimiento de cómo gobernarlo, es más: nos educamos creyendo que somos el caballo. Despertar a nosotros mismos, a nuestra propia "genética" como seres únicos, como almas que no pertenecen a nuestras familias humanas, es una auténtica navidad, un nacer a nuestra parte no condicionada por la herencia familiar y cultural. No podemos ser auténticamente nosotros mismos sin vivir esta navidad propia, sin distinguir al caballo del jinete. 

     Querido lector: te invito a descubrir esta navidad especial, que no nace de ninguna tradición, sino de la rebeldía de revelarnos como seres únicos ¿Sientes que ha llegado el momento de cabalgar tu caballo como jinete libre...el momento de celebrar tu propia navidad...? A esta pregunta solo puedes responder tú.


Cabalgar como jinetes libres, haciendo de nuestra herencia, de nuestro caballo, un medio a nuestro servicio y no al revés. La herencia no ha de ser una carga, sino una inversión para conseguir llegar a donde nuestros antepasados no pudieron. Con la ayuda de nuestro propio ser podemos gobernar el caballo que recibimos y convertirnos en seres humanos con luz propia.

 

 

¡ PERMÍTETE IR MÁS ALLÁ DE TUS LÍMITES !


      Hemos sido educados para desconfiar de todo aquello que no es capaz de explicar nuestro sistema de creencias, llegando incluso a censurarlo, de esta forma este sistema se protege a sí mismo, cortando el paso a cualquier posible cambio en la forma de ver al mundo y al ser humano, es el sistema inmunitario de nuestras creencias.
   Ha llegado el momento de superar la barrera de protección de nuestras creencias, para así dejar de estar sometidos a ellas. Su sistema inmunitario es muy hábil: nos hace sentir miedo cuando pisamos la raya de lo prohibido, si esto falla entonces nos hace sentir culpables a través de la moral o de la pertenencia al clan, así logra mantener al "rebaño" en su redil.

Cuando alcanzamos un cierto nivel de autoconocimiento y el anhelo de ser auténticos es más fuerte que el sistema de pertenencia al clan, una fuerza interior nos impulsa a liberarnos de los límites en los que nuestra educación nos ha encerrado; nuestro sistema de creencias se nos ha quedado tan pequeño que nos ahogamos en él: ha llegado el momento de saltar de la "pecera", de pisar las rayas que el "rebaño" no se atreve.

     Querido lector:  ¿qué raya prohibida podrías pisar hoy mismo … ? Te recomiendo empezar por una de las más fáciles, y luego ir aumentando la dificultad en días posteriores. Para lograrlo puedes recurrir al poder de tu adolescente interior, él sabe siempre cómo encontrar la forma para situarse sobre lo prohibido ¡Ánimo, permítete ir más allá de tus límites!
  





EL DON QUE TODOS POSEEMOS Y CASI TODOS IGNORAMOS


     En el film "El coro" un niño de 12 años logra expresar un don efímero: una voz única con fecha de caducidad, la de su entrada en la adolescencia. Stet es un chico que ha sufrido la muerte de su madre y el desencanto de un padre que no actúa como tal, su refugio está en su increíble voz, cuando canta su mente está por encima de sus problemas y además obtiene el reconocimiento como persona que tanto necesita, pero su don tiene caducidad ... antes de que ésta llegue el propio don le da un regalo de despedida: su padre se conmueve ante la belleza de su canto, la flor muere para dar paso al fruto.
     Es una bonita historia en la que su protagonista busca lo que casi todo el mundo: que los demás nos den el reconocimiento y el amor que no sabemos encontrar en nosotros mismos. La base de este problema tan extendido es la falta de conexión con nuestra propia esencia, pues es en ella donde verdaderamente se encuentra la fuente de amor y el reconocimiento que buscamos confundidos en los demás. Cuando Stet escucha su propia voz en un estado de conciencia que no está en necesidad, que se eleva por encima de sus dramas, reconoce su propia belleza interior, su esencia, y ante tal maravilloso espectáculo no le queda más remedio que sentir amor hacia sí mismo, reconociéndose como ser único.

Nuestra auténtica voz queda enterrada bajo las máscaras que todos los días empleamos para ser aceptados, queridos, por los demás. Sin escuchar la voz de nuestra corazón nos perdemos en un mar de juicios y creencias, en el que vivimos como náufragos amarrados a un trozo de madera temiendo la siguiente tormenta. Pero nuestra voz sigue cantando, hablando de nuestra belleza interior, tan sólo hemos de desnudarnos, volver a la inocencia que revela nuestra auténtica belleza, para volver a escucharla. (En la imagen un fotograma de la película "El coro") 
    Querido lector, estarás tal vez lamentándote de no poseer el don de esa voz maravillosa o cualquier otro que te ponga en contacto con tu belleza interior. No has de sufrir por eso, pues todos poseemos el don necesario para sentirnos conectados con nuestra esencia: actuar siendo nosotros mismos, reconocernos desnudos, sin máscaras, sin estados de necesidad. Pensarás que eso es muy difícil, que los demás no te lo permitirán, pero piensa que te he dicho reconocerte tú desnudo, no que lo hagan los demás. A medida que, por autoconocimiento, vayas reconociéndote en tu desnudez dejarás de usar los trajes y las máscaras para ocultarte de ti mismo, pero, y ahora viene lo más divertido, esto no significa que no puedas utilizar disfraces para relacionarte con los demás, al fin de cuentas están todos en un baile de disfraces, solo que no lo saben y, por lo tanto, no eligen libremente su disfraz. Ahora juegas con ventaja, disfrutas de la fiesta siendo tú mismo, sin tener que sacrificar nada de ti. 
      Como ves el don de ser uno mismo esta ahí para todos, tan solo hay que apuntar en la dirección adecuada y hacer un trabajo de desnudarnos en nuestra intimidad de las máscaras, que nos pusimos para que nos reconocieran fuera, para que nos diesen el amor que no encontrábamos en nosotros mismos; es un don bien curioso: todos lo poseemos y casi todos lo ignoramos.



TU FUTURO ANHELADO VIAJANDO HACIA TI

     
    Para cambiar las inercias de nuestra vida que no nos gustan hay dos caminos: el de la voluntad impuesta, que se basa en luchar contra nuestra realidad, es decir contra nuestra propia creación, y el de la imaginación capaz de seducir a  nuestra realidad cotidiana. Para seguir esta última vía es necesario entrenar, fortalecer, a nuestra imaginación diariamente, reservar un espacio propio para imaginar sin límites ... para llegar a donde jamás nos habíamos atrevido.

 La imaginación que deja de ser esclava de deberes autoimpuestos es la mariposa que nos recuerda nuestra auténtica esencia como seres libres. Sólo a través de ella, de sus alas, podremos levantarnos del suelo de una realidad en la que no nos podemos reconocer. Dejémosla volar ...  que nos lleve a descubrir los sueños que  aguardan nuestra presencia para  poder ser realizados, para hacer de nuestra vida algo auténtico.

    Te preguntarás, querido lector, de qué me sirve imaginar, como mucho, dirás, para huir de la realidad que no me gusta, una mera evasión por unos instantes. Esto es así si cuentas sólo con tu don Quijote, saquemos a tu don Sancho ... él representa lo que hay, es decir el punto de partida. Te propongo que dividas en dos con una raya una hoja, en un lado escribes lo que has imaginado, en el otro cómo es tu realidad diaria, ya tienes lo imprescindible para que exista un camino: un punto de partida y otro de llegada. Ahora sacas a tu ingeniero de caminos, canales y puertos y le propones que construya un puente entre el ahora y el futuro anhelado.  Tu tiempo sagrado diario pasa a estar reservado al diseño de ese puente, a estudiar los pilares que tendrás que colocar ...  Deja que tu ilusión habite el proyecto, acuéstate pidiéndote que en las dimensiones oníricas se te inspire. Verás, si eres constante, como sin darte cuenta tu mente empezará a disfrutar del diseño, hasta el punto que te sorprenderás pensando en él fuera de tu tiempo sagrado: es tu futuro anhelado viajando hacia ti.



LO AUTÉNTICO SIEMPRE BRILLA

 
       Todo lo que vivimos es real, pero no todo es auténtico.  Cualquier cosa aunque sea imaginada es real en alguna dimensión de la conciencia. Para que algo además de real sea auténtico es necesario que lo vivamos desde la coherencia: lo que sentimos, pensamos y hacemos ha de estar integrado, alineado. Cuando somos auténticos actuamos como un rayo láser: nuestra dirección es clara y nítida, sin sombras ni penumbras. Desde esta coherencia trascendemos los estados de necesidad causados por la dualidad en nuestro ego, y los deseos de éste concuerdan con los anhelos de nuestro corazón. Un ego que empieza a trascender sus estados de necesidad se abre a conocer los sueños que, como tesoros, aguardan en nuestro corazón, esperando ser entregados a la vida para crear una nueva humanidad que, en vez de competir los unos con los otros, sea capaz de crear los unos con los otros un futuro feliz para todos.
      Querido lector, ¿te animas a hacer de tus realidades diarias algo auténtico ...? Tu entorno se preguntará qué te ha pasado para que ahora te brillen tanto los ojos y la sonrisa, tú sabrás la respuesta: lo auténtico siempre brilla. 

 
Lo auténtico nos pone en contacto con nuestra inocencia, llevando la pureza a nuestros ojos y a nuestra sonrisa.

  






SANARNOS ES DEVOLVER A LA FLOR SU AUTÉNTICO AROMA

      
   Sólo hay una forma creativa de ser diferente: ser uno mismo.Todos los esfuerzos para ser visto y reconocido por los demás son fruto de no reconocer nuestra esencia: hemos sido educados como una flor sin su propia aroma que busca desesperadamente un perfume con el que poder anunciar su singularidad. Es necesario un viaje interior para recuperar nuestra esencia, para devolver a la "flor" su auténtico aroma.

Una flor sin aroma es como un pájaro mudo que busca desesperadamente su canto, como una noche sin estrellas que siente su orfandad ...  Sin saberlo siempre estamos buscando nuestro aroma, por eso nos ponemos los más variopintos "perfumes".

    No hay mejor medicina que un sorbo de nuestra propia esencia, con ella podemos llegar a sanarnos sin necesidad de conocer el origen de nuestros males: es el médico que todos llevamos dentro y que siempre tiene su consulta abierta para nosotros, un médico tan sabio que cura sin necesidad de diagnosticar.
    Querido lector, ¿te vas a conformar con un aroma que no es el tuyo ... para qué vestirse de llamativos y pesados ropajes cuando tu desnudez es el más lindo y auténtico vestido ...? ¿Te atreves hoy a caminar con tu propio aroma, sin utilizar ningún perfume "artificial" ...?  



DAR VIDA A LAS PALABRAS CON NUESTRA PROPIA MÚSICA



   ¿Qué te parece, querido lector, sentir a tu garganta como un instrumento musical ... ? ¡No, no estoy hablando de cantar! Me refiero a pronunciar las palabras con tu propia música, sentir que a todas ellas les une un cordel invisible, como a las notas musicales les une un algo que las convierte en melodía. Sería como si tu garganta se prolongase en una flauta con la que tocases una composición única, la de tu propia esencia ... pondrías en ella todo tu sentir ... hasta el punto que parecería que por la flauta insuflas vida al propio aire que haces vibrar.

Ser tú en tus palabras, reconocerte en tu propia música, que los demás sientan tu presencia en tus palabras ... que tus palabras sean el regalo de tu presencia a la vida.

     Esta forma de "hablar" hace que tus palabras estén habitadas por ti, y le lleguen al otro como una tarjeta de visita dirigida a su corazón. A partir de ahí es posible, al menos por tu parte, un auténtico diálogo con los demás, más allá de los estados de necesidad del ego, pues tu propia presencia te hace sentir seguro, no se plantea ninguna manipulación, el discurso fluye sin obstáculos ... tus palabras están vivas.
     Puedes ensayar antes ante un espejo, acoger tú mismo a tu propia música, afinar el instrumento de tu garganta, sentir tu propia presencia en tu intimidad. También puedes probar en la ducha, cerrando los ojos, ayudándote del fluir del agua ... Cuando tengas un cierto dominio de la técnica, piensa en una persona a la que quieras decir algo que te cuesta e imagina un diálogo con ella conducido por tu propia música, sintiendo tu presencia, sin miedos ... Deja que esa misma presencia que ahora sientes guíe tus palabras ...  hablar con ella es como tocar la flauta insuflando vida en cada nota. Ahora ya estás preparado, puedes buscar a la persona y hablar con ella  siendo tú mismo, sin barreras.




EL FARO INFALIBLE: NUESTRO PROPIO CANTO

  

   Dentro de nosotros existe un canto, se puede escuchar en los momentos que conectamos con nuestro sentir más profundo, mana de una fuente más allá de los territorios de los dramas, lejos de los juicios que nacen de la dualidad. Es fácil reconocer su susurro en medio del silencio de una noche serena y estrellada, pero también se muestra nítido en la mirada pura de un niño. Algunos piensan que sólo lo pueden escuchar los grandes poetas, pero no es así, todo el mundo se ha sentido alguna vez más vivo que la propia vida, más eterno que las estrellas, más poderoso que sus problemas, más ligero que la pluma más sutil, más él mismo que cualquiera de los personajes que interpreta a diario ... en todos estos momentos hemos escuchado nuestro propio canto, el que nos conecta con nuestra esencia, el que ilumina nuestra mirada, el que nos muestra la belleza de nuestra desnudez.


   Vivir sin escuchar nuestro canto es perderse en el laberinto de lo que nuestras creencias consideran importante, y es también la base de todos nuestros conflictos: no podemos navegar sin la brújula de nuestro corazón y no perdernos.
   Querido lector, ¿qué te parece afinar tu escucha y reconocer tu propio canto entre tanto ruido ambiental ...? ¿Qué cómo comenzar ...? Deja que tu niño interior aflore a tu mirada, que te recuerde que aquello a lo que te sientes atado no es más que un juego, por más que tu adulto se empeñe en llamarlo la "fría realidad" Luego empieza a imaginar a qué realmente te gustaría jugar, siéntelo como si ya lo estuvieses haciendo, verás como, poco a poco, aquello que vive en tu interior y que desea ser entregado al mundo se va mostrando cada vez más nítido, entonces empezarás a escuchar una melodía sin igual, de una hermosura tal que te hará sentir la belleza en todo tu cuerpo... ¡la reconoces! ¡es tu propio canto!


     Una vez reconocido te preguntarás por qué tu vida no es lo que tú anhelas, por qué bailas al son de una música que no es la tuya ... sentirás cómo si hubieses vivido con una especie de amnesia. Ahora, ya recuerdas tu música ... tan solo te queda hacer de tu vida un baile que la honre, una danza única que te convierta en el artista de tu propia vida. Ya no tienes que temer a perderte, ya no hay excusas, tu propio canto te guiará, es tu faro infalible ...  ¿a qué aguardas... ? ¡Comienza ya la vida que anhelas, esa cuyo fruto es la felicidad!