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LA AUTÉNTICA VERDAD SOBRE LOS REYES MAGOS

   

   Querido lector, ya tienes edad suficiente para conocer toda la verdad: los Reyes Magos ni son tres ni vienen de Oriente. En realidad son millones y vienen de un lugar mucho más mágico que Oriente: nuestro corazón. Millones de padres participan de una mentira del corazón, las mentiras del corazón son trajes que éste se pone cuando tiene que comunicarnos algo increíble para nuestras mentes programadas, es como cuando el hombre invisible se viste para que podamos saber dónde se encuentra. Vivimos tan alejados de la magia de nuestro corazón que se ha tornado invisible para nosotros; el mito de los Reyes Magos es un vestido que esa magia, que todos poseemos, se pone todos los años para hacerse visible ante nuestros ojos.

    Nuestros hijos son la varita mágica que hace que nos pongamos en marcha cada seis de enero, su ilusión envuelta en inocencia nos hace buscar la complicidad de nuestro corazón, y éste nos otorga la magia de ser Reyes Magos.

    Pero ... ¿por qué conformarnos con una noche al año? Seamos Reyes Magos todos los días, no se trata de ir haciendo regalos a trote y moche y arruinarnos, se trata de vivir la magia de nuestro corazón cotidianamente, claro que para ello necesitaremos la intervención de nuestra varita mágica: nuestro niño interior. Sentémonos a su lado, mirémoslo cara a cara, y con la paciencia de un anciano escuchemos su carta a los Reyes de cada día, seguro que nos pide cosas verdaderamente importantes, de esas que nos hacen felices.


Nuestro niño interior nos recuerda lo auténticamente importante en la vida, cada día deberíamos sentarnos un rato con él y escucharle atentamente, pues es la brújula que siempre señala el norte de nuestra felicidad.
 
 


LO AUTÉNTICO SIEMPRE BRILLA

 
       Todo lo que vivimos es real, pero no todo es auténtico.  Cualquier cosa aunque sea imaginada es real en alguna dimensión de la conciencia. Para que algo además de real sea auténtico es necesario que lo vivamos desde la coherencia: lo que sentimos, pensamos y hacemos ha de estar integrado, alineado. Cuando somos auténticos actuamos como un rayo láser: nuestra dirección es clara y nítida, sin sombras ni penumbras. Desde esta coherencia trascendemos los estados de necesidad causados por la dualidad en nuestro ego, y los deseos de éste concuerdan con los anhelos de nuestro corazón. Un ego que empieza a trascender sus estados de necesidad se abre a conocer los sueños que, como tesoros, aguardan en nuestro corazón, esperando ser entregados a la vida para crear una nueva humanidad que, en vez de competir los unos con los otros, sea capaz de crear los unos con los otros un futuro feliz para todos.
      Querido lector, ¿te animas a hacer de tus realidades diarias algo auténtico ...? Tu entorno se preguntará qué te ha pasado para que ahora te brillen tanto los ojos y la sonrisa, tú sabrás la respuesta: lo auténtico siempre brilla. 

 
Lo auténtico nos pone en contacto con nuestra inocencia, llevando la pureza a nuestros ojos y a nuestra sonrisa.

  






¡ LA ALEGRÍA ES TUYA !


    Podemos andar sobre la vida siguiendo el ruido de nuestra mente, creando obstáculos frente a nosotros, haciendo de cada paso un crujido de lamento, de cada mirada un problema … así hasta extenuarnos, hasta hacer de nuestro caminar un transporte de “cargas”, seremos entonces un agente dramatizador, una invitación al conflicto. Claro que también existe otra opción:
    Podemos caminar sobre la vida haciendo que nuestra mente  cante siguiendo la melodía del corazón. En este caso seremos como una orquesta que invita a bailar, una invitación a hacer de la mirada una luz que siembra belleza. Seremos inmune al drama como el agua lo es a un hachazo, por pura fluidez.

Todos llevamos un payaso dentro: el adulto que busca la alegría de nuestro niño interior.

     Pensarás, querido lector, que muchas veces no tienes el cuerpo para ello, pero recuerda que siempre llevas contigo una fuente de alegría, ¿cómo... no te has dado cuenta de que siempre te acompaña? ¡Sí!, es fácil de comprobar, basta que busques un niño y le hagas sonreír ... verás como una alegría inmensa  empieza a fluir por todo tu cuerpo ... ¡No!, esa alegría que sientes no proviene del niño, nota que surge de tu adentro... es bombeada por tu propio corazón, en él vive la fuente de tu alegría: tu niño interior. Si no me crees pruébalo hoy mismo, si no te cruzas con ningún niño imagínatelo, pues al fin y al cabo ¡la alegría es tuya!
  



MIRADA PURA: LA LIBERTAD IRRENUNCIABLE



      Sentir al otro más allá de los personajes creados por su ego es como abrir una ventana al amanecer y respirar el aire puro de un nuevo día. Descubrir esta pureza en las personas, respirarla, mientras las contemplamos nos sitúa más allá de cualquier conflicto y drama, nos eleva por encima de la dualidad y nos permite ver el mundo desde la mirada pura. Esta mirada nos pone en contacto con nuestra propia sabiduría y nos libera de vivir sólo para satisfacer los estados de necesidad del ego desempoderado, en definitiva, nos abre la puerta a vivir desde la abundancia de nuestros dones y a sentir la presencia de nuestro auténtico ser.


      ¿Qué te parece, querido lector, empezar a practicar la mirada pura ... dejar de ver en blanco y negro y sentir la vida en arcoíris ... ?  Si no lo logras no te juzgues, ríe como lo haría un niño ante un payaso que le muestra que lo que los mayores llaman importante no es más que un juego del que han olvidado cómo salir. Siente tu experiencia como un juego y verás que la tímida inocencia se irá acercando hacia ti, ganando confianza, hasta que descubras una ráfaga de mirada pura ... a partir de ahí la buscarás sin cesar, porque nadie renuncia a la libertad después de haberla vivido.
  



EL GRAN PASO DEL AUTOCONOCIMIENTO



  Intentar conocernos desde el miedo es alejarnos de nuestro centro, de nuestra esencia,  lo único que lograremos conocer son los obstáculos que cercan nuestra auténtica identidad, Por eso, una forma muy eficaz de manipular a las personas, lo cual requiere que no reconozcan su propio poder, es mantenerlas en un cierto temor, éste garantiza que nuestro nivel emocional sea denso.

   El autoconocimiento requiere hacer livianas, esenciales, a nuestras emociones. Esta es la razón por la cual el sentido del humor es fundamental para llegar a descubrir nuestra auténtica naturaleza. El gran obstáculo al viejo principio socrático es el juzgarnos, una vez aprendamos a reconocer cuándo lo estamos haciendo viene el gran paso del autoconocimiento: reírnos de nuestros juicios para no sentirnos culpables por haber juzgado, la culpa no soporta la risa inocente del corazón, cuando la siente sale huyendo de nosotros.

La risa inocente la culpa espanta

    Querido lector, es así de simple, los caminos auténticos no han de ser complicados, pues si lo fuesen llevarían nuestro nivel emocional al drama, es decir al laberinto de la dualidad, en el que como en un salón de los espejos no haríamos más que ver deformada nuestra auténtica identidad. Por suerte contamos con la sabiduría de la inocencia y su gran don: la alegría. Esta sabiduría nos muestra el poder de la mirada pura, que pone alas a nuestra vida ... Pruébalo la próxima vez que te sientas culpable: llama a tu niño interior y escucha su risa …  empezarás a sentirte ligero, con ganas de volar ... es infalible, ¡pruébalo!



  
  

EXPERIMENTAR DESDE LA INOCENCIA



    Hay un principio cuántico, tal vez el más popular, que dice que el observador irremediablemente influye sobre lo observado. Demos ahora un salto cuántico y tratemos de aplicar esto a nuestra vida cotidiana – algo totalmente intolerable desde el más puro academicismo-. Cada vez que  experimentamos algo lo influimos, seamos más atrevidos, lo cocreamos, nuestra mirada es clave en este proceso, si la tenemos condicionada por experiencias pasadas terminaremos cocreando cosas similares. Esto hace que si no lo remediamos nuestra vida vaya siendo cada vez más monótona, así se entiende que ciertos ancianos lleguen a tener la sensación de que han vivido mucho y que ya nada puede sorprenderles, cuando en realidad lo que ha pasado es que su mirada ha quedado en buena parte bloqueada por sus experiencias pasadas: es la experiencia como freno en lugar de cómo sabiduría.
    Esto no sólo ocurre en personas individuales, sino también en colectivos como los científicos, que a fuerza de “experiencia”, siempre en las mismas direcciones, terminan agotando su mirada, encareciendo y dificultando la investigación: es el cientifismo.  Un ejemplo de ello es la medicina occidental, que sin duda alguna se ha convertido en la más cara del mundo y que se va viendo obligada a clasificar como enfermos crónicos cada vez a mayor número de personas.

 

   Para evitar todo esto es necesario que aprendamos a emplear la sabiduría de la niñez en nuestra vida cotidiana, desde ella nuestra mirada recupera su frescura y también su capacidad de giro, de enfocar en varias direcciones. Gracias a ella cada experiencia nos descubre siempre algo nuevo, al científico le libra de convertirse en esclavo de su propia mirada y al anciano le hace sentirse vivo hasta el final de su camino.
   ¿Qué te parece, querido lector, aprender a experimentar desde la inocencia …? He de advertirte que si lo haces vas a dejar sin espacio a tu victimismo, pues cuando quiera recurrir a tus malas experiencias se va a encontrar con que le cambias la perspectiva, se va enfadar muchísimo, ya verás, ya verás …  Te preguntarás cómo puedes acceder a tu niño interior … tendrás que emplear la imaginación junto con el sentir. Una forma es recordar alguno de esos momentos en los que has jugado con un niño muy pequeño y has empezado a hacer “tonterías” , es decir, a dejar de comportarte como se supone que lo hace un adulto, para hacerlo tuviste que sacar a tu niño interior, al recordarlo le estarás invitando a que otra vez aparezca y podrás mirar durante unos instantes tu experiencia desde sus ojos, desde su sabiduría. Esos instantes de frescura bastarán para tener una nueva perspectiva, luego puedes volver al adulto, que disfrutará ya de un nuevo enfoque. Piensa en esas experiencias que se repiten en tu vida y no sabes cómo desbloquear, ¿qué pasaría si las ves desde la inocencia …?
  
  

DE LA LUZ DE LA EXPERIENCIA A LA DE LA INOCENCIA, UNA SALIDA A CUALQUIER CRISIS


       Querido lector, si en estos momentos hay problemas de los que no  sabes salir probablemente sea debido a tu experiencia, Sí, has leído bien ... hemos sido educados en la dualidad y eso nos ha llevado a considerar a unas  palabras como enteramente positivas y a otras como enteramente negativas, de esta forma podemos jugar a lo bueno y a lo malo y así construir y vivir nuestros dramas. 
       La experiencia nos habla de unos resultados interpretados por unas expectativas que, a su vez, son fruto de unas determinadas creencias, basadas en su mayor parte en la dualidad. Cuando entramos en una crisis significa que la experiencia ha dejado de servirnos como faro que ilumina nuestro andar hacia el futuro, que es lo mismo que decir que nuestras interpretaciones de la vida han dejado de lucir, la experiencia no puede decidir nuestros próximos pasos. 
       LLegados a este punto no tenemos que desesperarnos porque la experiencia no es ni mucho menos todo, es sólo una parte de nuestra sabiduría, la podríamos llamar la del maduro. En nuestro interior vive otra sabiduría que nace de más allá de nuestras experiencias, es en sí misma una mirada pura en el sentido de no estar divida por la dualidad y sus juicios, es la sabiduría de la inocencia, la que posee nuestro niño interior. Este saber es el faro que hemos de encender cuando la luz de nuestra experiencia declina, con él somos capaces de ver futuros no limitados por la "prudencia" del maduro, cuando alcanza la suficiente potencia tiene el poder de desvelarnos, ahí delante... , los más hermoso y atrevidos sueños.


       La luz de la inocencia nos puede mostrar ignotos caminos, en los que adquiriremos nuevas experiencias que servirán a nuestro maduro para desarrollar nueva sabiduría:  las sabidurías se apoyan entre sí.
       Así que ya ves, querido lector, no te desanimes si tu experiencia no sabe sacarte de algo, sencillamente esto es el indicador de que ha llegado el momento de consultar con ese niño/niña que todos llevamos dentro y dejar que su luz nos muestre nuevos caminos. Si confiamos suficientemente en él no sólo nos sacará de nuestros problemas "imposibles", sino que puede incluso hacerlo mostrándonos sueños que ni imaginábamos poseer. Ahora bien, para arrancar esos sueños, para iniciar sus primeros pasos, necesitaremos del arrojo de otra sabiduría: la de nuestro adolescente interior, pero eso será tema para otro día ... 

  
 
 

EL NIÑO QUE SE CONVIRTIÓ EN REY MAGO

      Erase una vez, hace muchos años …  que un niño oyó decir a alguien que los reyes no eran de verdad, sino que eran los mismos padres haciéndose pasar por ellos. Lejos de decepcionarse, al niño le pareció fantástico, sintió que era la mentira más maravillosa del mundo, y le entraron tantas ganas de ser Rey Mago que no estaba dispuesto a esperar a ser padre. En secreto fue comprando regalos para sus padres, en la noche mágica estaría bien despierto y cuando sus padres hubiesen dejado los regalos y se hubiesen vuelto a dormir, él pondría los suyos.





     A medida que los iba escondiendo en los sitos más insospechados, sentía que su corazón se ensanchaba. Tan ilusionado estaba que sus padres, sin sospechar nada, le tuvieron que decir varias veces que debía escribir la carta a los reyes.
     El día de Reyes los padres fueron a despertar a su hijo, le acompañaron hasta el comedor y le abrieron la puerta. Estaban tan atentos a contemplar la cara del niño, esperando ver su sorpresa, que no se apercibieron de los regalos que había para ellos. Entonces el hijo les dijo:
 - ¡Vaya, no me dijisteis que vosotros también habíais escrito una carta a los reyes ! ¡ Qué calladito os lo teníais !
   Los padres se miraron entre sí , confusos por las palabras, y poco a poco fueron descubriendo una gran cantidad de regalos en los que ponía sus nombres
 - Pero … ¿cómo es posible? – Balbuceo el padre
 - Pero … ¿quién ha hecho esto …? . Preguntó la madre
 - ¡Pero qué tonterías decís … ! ¡Han sido los Reyes Magos! ¿Quién si no …?
     Los padres comprendieron por vez primera quiénes eran realmente los reyes, en su ignorancia de adultos pensaban que lo sabían, pero sólo la sabiduría del niño puede comprenderlo de verdad.
    Querido lector, la estrella que siguieron los tres reyes era la inocencia del corazón. Por eso, para convertirse en Rey Mago  no es imprescindible el dinero, ni siquiera esperar a que el otro escriba una carta pidiendo sus regalos, es mucho más sencillo, y lo mejor de todo: está al alcance de cualquiera, sea cual sea su condición económica, tan solo hay que aprender a seguir a la estrella correcta, tal como hizo nuestro niño del cuento, que descubrió que el secreto no está en regalar, sino en regalarse abriendo nuestro corazón, en el que existe una abundancia a prueba de crisis.
    El niño no esperó a ser padre, tampoco nosotros tenemos que esperar al día de Reyes, ¿qué te parece empezar a ser Rey Mago hoy mismo? Siéntete  como tal,  y verás como las ideas empezarán a brotar en tu mente con la misma abundancia con la que los tres magos reparten regalos sin cesar, es la magia del corazón que nos hace a todos reyes y magos.