¡ PISA LA RAYA !
¿Cuando dibujamos en nuestra
realidad cotidiana la línea que separa lo posible de lo imposible desde que
estado de conciencia lo hacemos ...? ¿Desde los estados de necesidad de nuestro
ego ..? ¿Desde lo que los demás esperan de nosotros ...? ¿Desde lo que
aceptamos como cierto sin llegar nunca a cuestionarlo ...? ¿Desde falsas
promesas de felicidad ...? ¿Desde el miedo al futuro ...?
La línea de lo posible no ha de dibujarla
nuestros miedos, sino que ha de ser sólo un límite momentáneo, que nos permita
ordenar y dirigir nuestros pensamientos hacia los anhelos de nuestro corazón.
La línea de lo posible ha de ser como el horizonte, que nos plantea un límite
que nunca limita nuestro andar.
Querido
lector,¿qué vas a hacer con esas líneas que dibujaste en el pasado y limitan
hoy tu andar ...? Piensa que el mismo
que las dibujo tiene hoy el poder de traspasarlas, de hecho, si lo deseas es
que una parte tuya ya se imagina en el otro lado. Habla todos los días con ese
emisario que ya habita tus territorios prohibidos y anhelados, déjate seducir
por él ... y cuando menos los esperes, sin darte cuenta, estarás al otro lado
de la raya. No hay cobardes, sino obstáculos al valor; deja que ese gran
emisario que es tu imaginación los vaya, día a día apartando de tu camino.
¡Pisa la raya con tu imaginación y siéntelo con todo tu ser ... no hay miedo
que se resista a la unión de sentir e imaginar! ¡Pruébalo, entrénate todos los
días! Ya me contarás ...
TUS JARDINES REALES
Hay dentro de nosotros todo un mundo natural
por el que podemos pasear, disfrutar de sus bellos parajes y mágicos rincones.
Es cierto que nadie nos ha hablado de él, tal vez porque sea un lugar muy
íntimo, reservado a encontrar nuestra propia paz aún en medio de las más grandes
tormentas del mundo exterior.
La búsqueda de culpables en nuestro mundo de
afuera y nuestros propios papeles de víctima forman como una neblina que nos
impide descubrir este mundo interior, que nos pertenece por derecho propio y
que siempre nos acompaña.
Querido
lector, ¿qué te parece empezar a explorar este jardín que siempre se encuentra
limpio y cuidado, que espera pacientemente a que nuestro aliento le dé vida
...? ¿Qué cómo se entra ...? Basta cerrar los ojos e imaginarlo, sentir el
perfume de sus flores, el suave rumor de su río, el delicioso canto de sus
pájaros ... y respirar su fresco y
penetrante aire con sabor a hojas nuevas.
¡Vamos! ¿Qué esperas para visitar tus jardines
reales, los que te recuerdan que eres un rey, el rey y creador de tu vida?
Pasea por ellos ... medita sobre tus
problemas diarios sintiendo su penetrante paz, deja que su esencia produzca ese
frescor en tu mente que anuncia el nacimiento de grandes ideas ... ¡Disfrútate por dentro, alimenta tu sonrisa para ofrecer su luz afuera!
¿Por qué
renunciar a una parte tan importante de tu palacio, precisamente la que te hace
sentir unido a tu naturaleza interior ...? ¡ Pruébalo, date al menos un paseíto
diario por tus jardines reales ! Ya me contarás sus efectos ...
EL FARO INFALIBLE: NUESTRO PROPIO CANTO
Dentro de nosotros existe un canto, se puede
escuchar en los momentos que conectamos con nuestro sentir más profundo, mana
de una fuente más allá de los territorios de los dramas, lejos de los juicios
que nacen de la dualidad. Es fácil reconocer su susurro en medio del silencio
de una noche serena y estrellada, pero también se muestra nítido en la mirada
pura de un niño. Algunos piensan que sólo lo pueden escuchar los grandes
poetas, pero no es así, todo el mundo se ha sentido alguna vez más vivo que la
propia vida, más eterno que las estrellas, más poderoso que sus problemas, más
ligero que la pluma más sutil, más él mismo que cualquiera de los personajes
que interpreta a diario ... en todos estos momentos hemos escuchado nuestro
propio canto, el que nos conecta con nuestra esencia, el que ilumina nuestra
mirada, el que nos muestra la belleza de nuestra desnudez.
Vivir
sin escuchar nuestro canto es perderse en el laberinto de lo que nuestras
creencias consideran importante, y es también la base de todos nuestros
conflictos: no podemos navegar sin la brújula de nuestro corazón y no
perdernos.
Querido lector, ¿qué te parece afinar tu
escucha y reconocer tu propio canto entre tanto ruido ambiental ...? ¿Qué cómo
comenzar ...? Deja que tu niño interior aflore a tu mirada, que te recuerde que
aquello a lo que te sientes atado no es más que un juego, por más que tu adulto
se empeñe en llamarlo la "fría realidad" Luego empieza a imaginar a
qué realmente te gustaría jugar, siéntelo como si ya lo estuvieses haciendo,
verás como, poco a poco, aquello que vive en tu interior y que desea ser
entregado al mundo se va mostrando cada vez más nítido, entonces empezarás a
escuchar una melodía sin igual, de una hermosura tal que te hará sentir la
belleza en todo tu cuerpo... ¡la reconoces! ¡es tu propio canto!
Una vez reconocido te preguntarás por qué tu
vida no es lo que tú anhelas, por qué bailas al son de una música que no es la
tuya ... sentirás cómo si hubieses vivido con una especie de amnesia. Ahora, ya
recuerdas tu música ... tan solo te queda hacer de tu vida un baile que la
honre, una danza única que te convierta en el artista de tu propia vida. Ya no
tienes que temer a perderte, ya no hay excusas, tu propio canto te guiará, es
tu faro infalible ... ¿a qué aguardas...
? ¡Comienza ya la vida que anhelas, esa cuyo fruto es la felicidad!
MIRADA PURA: LA LIBERTAD IRRENUNCIABLE
Sentir al otro más allá de los personajes
creados por su ego es como abrir una ventana al amanecer y respirar el aire
puro de un nuevo día. Descubrir esta pureza en las personas, respirarla,
mientras las contemplamos nos sitúa más allá de cualquier conflicto y drama,
nos eleva por encima de la dualidad y nos permite ver el mundo desde la mirada
pura. Esta mirada nos pone en contacto con nuestra propia sabiduría y nos
libera de vivir sólo para satisfacer los estados de necesidad del ego
desempoderado, en definitiva, nos abre la puerta a vivir desde la abundancia de
nuestros dones y a sentir la presencia de nuestro auténtico ser.
¿Qué te parece, querido lector, empezar a
practicar la mirada pura ... dejar de ver en blanco y negro y sentir la vida en arcoíris ... ? Si no lo logras no te juzgues, ríe como lo haría
un niño ante un payaso que le muestra que lo que los mayores llaman importante
no es más que un juego del que han olvidado cómo salir. Siente tu experiencia
como un juego y verás que la tímida inocencia se irá acercando hacia ti,
ganando confianza, hasta que descubras una ráfaga de mirada pura ... a partir de
ahí la buscarás sin cesar, porque nadie renuncia a la libertad después de
haberla vivido.
NUESTRO AUTÉNTICO NOMBRE
La poesía no está sólo en las palabras,
impregna todo aquello que revelamos con la luz de nuestro corazón. Sin esa luz
las personas, los animales, las plantas, los objetos ... sólo presentan las
máscaras con las que nuestras creencias los ven: es el mundo que la dualidad
aprovecha para generar enfrentamientos y dramas.
Nuestro
auténtico corazón, más allá de su sucedáneo fabricado por el ego para
sobrevivir en la realidad de las máscaras, es el poeta que canta a la vida desde una música única
para cada uno de nosotros, una música que es nuestro auténtico nombre, un nombre que no pertenece a ninguna cultura, familia o lengua, pues integra nuestra
esencia más allá de los tiempos y circunstancias.
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Deja que tu música pronuncie tu auténtico nombre ... |
Querido lector, ¿qué te parece escuchar tu
música mientras contemplas la belleza que creas con tu mirada ... ? Mientras la oigas no podrás sentir ni angustias, ni miedos, pues
ya no pisarás la tierra de la dualidad, volarás sobre ella impulsado por la
ligereza de tus propias notas ... Pruébalo, imagínate esa música, llama a tu
corazón, a tu poeta, para que quite esas máscaras que te impiden ver al poeta en esas personas con las
que te enganchas ... ¡es algo mágico y verdadero ... ! Si no me crees
pregúntale a tu corazón ...
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