Mostrando entradas con la etiqueta alegría del corazón. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta alegría del corazón. Mostrar todas las entradas
NUESTRAS SEMILLAS MÁGICAS
El sueño, nuestra semilla de vida, sólo nos
pide tres cosas: que la coloquemos en el terreno adecuado, la cuidemos y sobre
todo confiemos en su potencial creador.
Querido lector, busca en tu interior las
semillas más atrevidas y prepáralas día a día el terreno adecuado, para que tus
sueños dejen de ser utopías- sin tierra- y se conviertan en el anuncio de tu
grandeza en esta vida. Confía en tus sueños, pues son semillas mágicas que
nacieron en tu propio corazón y que esperan
abrirse paso a la vida. ¡Ahh! ... y no te preocupes mucho por el plan
para llevarlos a cabo, está escrito en su interior, tan solo tienes que ir
descubriéndolo e ir acompañándolo, confía en la fuerza de vida que hay en tus
semillas y disfruta de su crecimiento.
LA BALANZA MÁGICA PARA TRASCENDER NUESTRO DOLOR
Por mucho que nos duela algo siempre hay una
parte nuestra a salvo, a la que no puede llegar ningún dolor. La misma lógica
nos lo dice: si fuéramos todo dolor no tendríamos contraste para sentirlo. Es
como una balanza de dos platos: en uno el dolor. físico o simplemente
emocional, en el otro el placer, la felicidad. Cuando el dolor nos supera es
porque estamos poniendo más "pesas" en el platillo del sufrir; para
compensarlo podemos añadir pesas en el otro. ¿Cómo hacerlo ...? Con el gran
poder del ser humano que le recuerda que es más que eso: su imaginación.
Imaginar es reflejar en nuestra mente y en
nuestro sentir la realidad que elijamos. Normalmente nuestra imaginación está
limitada por la educación de nuestra cultura y de nuestra familia, traspasar
este límite es liberar nuestra imaginación, es el primer paso para empoderar a
nuestro ego y liberarnos del sufrimiento causado por el juego de la dualidad.
Querido
lector, traspasa ahora los límites de tu imaginación condicionada y empieza a
poner pesas en el platillo de la felicidad ... sigue poniendo hasta que el peso del dolor sea
tan insignificante que ya no puedas sentirlo. No temas volverte insensible al
dolor de los demás, porque liberándote del sufrir naces a un nuevo nivel de
compasión, en el que la pena por el otro se trasforma en respeto y admiración
por lo que es y por lo que crea. Todo dolor puede ser compensado, siempre que
en vez de luchar contra él sepamos poner más pesas en el otro platillo, fácil,
sencillo, pero muy diferente al paradigma en el que fuimos educados. Pruébalo,
no tienes nada que perder, excepto tu sufrir. Ya me contarás ...
SONREÍR BAJO LA LLUVIA DESCUBRE NUESTRO AUTÉNTICO HOGAR
Sonreír bajo la lluvia nos pone en contacto con la pureza de nuestro
corazón; ese lugar de nuestra conciencia en el que no existe ni la culpa ni el
juicio, en el que la sabiduría tiene su reino y desde el cual podemos ver a los
otros más allá de los personajes que interpretan.
En muchos lugares podemos sentirnos a
gusto, seguros e incluso alegres, pero sólo en nuestro corazón nos sentimos en
casa, es el hogar en el que nos reconocemos más allá de los estados de
necesidad del ego.
Como el caracol el ser humano camina
siempre con su “casa”, pero lejos de llevarla a cuestas le vuelve más ligero, tanto
que es capaz de volar sin alas.
Cuando entramos en nuestro auténtico
hogar no necesitamos identificarnos con ninguna bandera, ni defenderla;
cualquier persona es nuestra compatriota, nuestras manos están unidas a las de
toda la humanidad, recordándonos que en nuestros sentir más profundo no hay
fronteras … y que las diferencias nos hacen ricos a todos cuando en vez de
competir por ellas las compartimos.
Desde nuestra “casa” la historia se
reescribe fuera de la dualidad, las victorias y las derrotas se trascienden, revelándosenos tras los
papeles que interpretamos en ellas a los actores que somos. ¡Qué baje el telón y aplaudamos a los
“buenos” y a los “malos”, pues todos fuimos excelentes actores!
Cuando nos reconocemos en nuestra esencia
es como sonreír bajo la lluvia, nos sentimos libres y alegres, sin las cadenas
de los papeles que interpretamos bajo el yugo de la dualidad. Nuestros dramas
desaparecen como borrados por la misma lluvia, nuestro auténtico hogar se
revela ante nosotros … Querido lector,
pruébalo, sonríe bajo la lluvia después de sentir estas palabras … ¡no, no hace
falta esperar a que llueva, tienes la varita mágica de tu imaginación ….! ¿Qué
te cuesta ponerla en marcha …? No te
preocupes, comienza por probarlo en la ducha, siempre hay un camino para sonreír
bajo la lluvia …
LAS DOS ALEGRÍAS
En el corazón tenemos una fuente inagotable
e incondicional de alegría, independiente de nuestras experiencias positivas o
negativas, inalcanzable para los dramas de nuestra mente ... incluidas las
enfermedades.
La mente también tiene una posible fuente de alegría: el humor. Gracias a ella podemos relativizar todo y, así, conseguir ver el drama desde una altura suficiente como para no quedar atrapado en su laberinto. Pero para que el humor nos traiga alegría inocente y profunda es necesario que esté exento de todo juicio a las personas: podemos reírnos de los papeles que hacemos, pero no de lo actores que los interpretamos. Si queremos que esta alegría además se devenga sabiduría y sensibilidad hemos de conectarla con la de nuestro corazón.
Querido lector, ¿te apetece conectar las dos alegrías ...? Si lo haces tu risa será indestructible ... y tu mirada mostrará el poder de tu corazón
Suscribirse a:
Entradas (Atom)




