LOS TRES GRANDES TESOROS DEL AUTOCONOCIMIENTO



    El viaje hacia nuestra esencia nos concede tres maravillosos dones: el empoderamiento de nuestro ego, descubrir cómo estamos creando nuestra realidad y la revelación de nuestros sueños. Con estos tres tesoros la vida se torna felicidad y abundancia ... y los estados de necesidad del ego se trascienden en la generosidad de entregar sin condiciones nuestras creaciones a la vida.





EL ENCUENTRO EN SU ESENCIA

  

    No todos los saludos son encuentros, no todas las conversaciones son comunicación.  Para que dos personas hagan de su encuentro una verdadera comunión han de cerrar los ojos del juicio y abrir los oídos del corazón,  desde estos sus latidos se pueden armonizar dando los primeros compases para que comience la danza del encuentro. Ya no hay desconfianza, ni expectativas sobre el otro, pues ya no se le ve desde los estados de necesidad del ego desempoderado.


    La esencia del encuentro se empieza a destilar como sendos néctares que se ofrecen el uno al otro, beben de ellos sabiendo que la comunicación entre ambos ha quedado establecida para siempre, a partir de ahora ya no se echarán de menos, porque se ha establecido lo que en física se llama entrelazamiento cuántico y entre los humanos simplemente sentimiento de unidad, es el encuentro en su esencia.
    Querido lector, por extraordinario que te parezca todo esto está al alcance de todo aquél  que se lo proponga, incluso sin la participación consciente de la otra persona que intervenga en el encuentro, pues su esencia siempre está presente aunque su ego no se entere. Si practicas el encuentro en su esencia te llevarás grandes sorpresas, como el hecho de resolver desavenencias con otras personas sin necesidad de deshacer el conflicto. Un gran don de esta forma de encuentro es su aplicación en la despedida de un ser querido que esté apunto de atravesar el umbral de la muerte; pues se consigue un acompañamiento sin ataduras que permite sentirle más allá del tiempo y de los sentidos físicos, dejando atrás el sufrimiento y la añoranza y descubriendo que  la comunión entre seres transciende la propia vida.
    ¿Qué te parece empezar a practicar  el encuentro en su esencia contigo mismo …?, de su calidad dependerá el néctar que después ofrecerás a los demás. Querido lector, eres un ser extraordinario y como tal tienes derecho a encuentros extraordinarios … en los que poder sentirte abundante regalando tu esencia.
   

  

UN FUTURO MÁS ALLÁ DE LOS “DOLORES DE CABEZA”



      Si tienes un dolor de cabeza y piensas en ello tu atención lo estará alimentando. Si con la imaginación te vives fuera de tu malestar, dejando que la sabiduría de tu cuerpo lo resuelva, tu atención empezará a crear una realidad nueva más allá de tu dolor, más allá de tus aprensiones, más allá de los nombres con los que quieras bautizar a tu malestar, más allá de tus miedos …

Imaginarnos más allá de nuestros dolores no es huir de ellos, sino transcenderlos, dejar  al personaje enfermo sin la atención de nuestra mente para permitir a nuestra sabiduría innata sanarnos

     Querido lector, ¿qué pasa cuando toda una sociedad pone su atención es sus “dolores de cabeza” … cuando renuncia a imaginar más allá de ellos …? ¡Cuidado, no hagas ahora un drama de estas palabras! Nadie te puede impedir imaginar más allá de los dramas de tu entorno, Permíteme ahora reformularte la pregunta anterior: ¿qué puede pasar cuando, poco a poco, en una sociedad sus individuos comiencen a imaginar más allá de sus “dolores de cabeza”  …? ¡Sí, en efecto, estarán creando un nuevo futuro basado en una realidad diferente!
     ¿Qué te parece convertirte en un creador de un futuro fresco, más allá de los “dolores de cabeza” …? Puedes empezar hoy mismo con cualquier pequeño dolorcito, sé que puede parecerte demasiado sencillo, pero … ¿por qué imaginar ha de ser difícil …? Ejercitar la imaginación es de lo más inteligente, sin su uso no se pueden cambiar realidades, sin ella no puedes conocer tu auténtico poder ¿Te apuntas …?
   
  

IMAGINAR DESDE EL CORAZÓN, EL CAMINO A NUESTRA AUTÉNTICA LIBERTAD



       Abrir la mente a nuestra esencia hace libre nuestra imaginación, pues ya no depende de las creencias en las que hemos sido educados, ya no está al servicio de nuestros miedos, ya no tiene sus alas atadas... Imaginar desde el corazón es la llave a la auténtica libertad y el camino a reconocer nuestros sueños, el mayor regalo que podemos dar a la humanidad.


EN NUESTRA ESENCIA ESTÁ EL PODER PARA LOGRARLO

  

    Muchas veces queriendo cambiar nuestra vida nos vemos sin fuerzas para hacerlo, cuanto más luchamos contra lo que nos ata a la vida que no deseamos más débiles nos encontramos, la sensación de no poder ganar nos va invadiendo y los obstáculos parecen aumentar de tamaño; los consejos de los demás lejos de ayudarnos nos hacen sentir más inútiles e impotentes, llegándolos a vivir como reproches. Nos sentimos en un pozo sin esperanzas de poder salir.
     ¿Te sientes o te has sentido alguna vez así, querido lector …? ¿Hay alguna persona cercana a ti que esté viviendo algo parecido? En tal caso no te preocupes, hay un camino infalible de salida del pozo para quien desee recorrerlo. Se trata de percatarse que siempre nuestros miedos están ligados a la pérdida de algo importante para nosotros –una especie de muerte- y de darnos cuenta de que lo que consideramos importante siempre deriva de algún tipo de creencia a la que nos atamos. Lo importante es pues algo relativo aunque lo vivamos como absoluto.


     Todo lo que  creamos lleva nuestra esencia, pero la hemos diluido tanto en los estados de necesidad del ego, causados por nuestras creencias y lo que consideramos importante, que hemos perdido su aroma. Para recuperarlo hemos de hacer cómo cuando se prepara la esencia de una flor o planta, hay que destilar, separar lo que es auténticamente nuestro de lo que  no nos pertenece. Examina “tus” pensamientos limitantes, extrae de ellos la parte de ti que los alimenta, tu esencia, y ves juntándola, recuperándola, en un cuenco de cristal para que su transparencia te permita reconocer tu auténtico color. Cuando tengas suficiente como para dejarte embriagar por su aroma, inspíralo… deja que penetre en todo tu ser.  Una vez hecho, ve a tu corazón y pregúntale qué tipo de vida es la que realmente deseas. Cuando hayas escuchado su respuesta ya estarás preparado para crear tus propios pensamientos, serán muy fáciles de reconocer: su penetrante aroma anunciarán tu presencia en ellos, ya no estarán al servicio de la vida que no deseas.
    Como ves, querido lector, el poder para cambiar tu vida siempre te ha acompañado, es tu propia esencia, tan solo hay que destilarla de aquello que no es tuyo.