¿CÓMO ... QUE LOS REYES MAGOS SE HAN QUEDADO SIN DINERO ? ¡ NO IMPORTA !


      Si eres uno de esos Reyes Magos a los que la crisis ha afectado y no sabe cómo complacer a sus niños, tengo una gran noticia para ti: ha llegado el momento de honrar a tu segundo título, el de mago, haciendo uso de la magia del corazón. Si te das cuenta la esencia de ser Rey Mago está en la ilusión y la imaginación, ¡y mira por dónde, ambas son absolutamente gratis, a prueba de crisis económicas!
      Lo que hace verdaderamente feliz a un niño es hacer de su imaginación el auténtico juguete. De hecho, cuando compras un juguete físico estás pagando la imaginación de quien lo creó, entonces ... ¿por qué no ahorrarse intermediarios y recurrir a tu propia imaginación, querido Rey Mago? Permíteme que te diga cómo, se trata de preparar una puesta en escena, de ensayarla primero sin la presencia física de los niños, pero sí con su presencia en nuestro corazón, ésta es la parte mágica  para que funcione después el "juguete! que vamos a crear.
      Tienes que hacerte un guión que dé pie a vivir una gran aventura con tus hijos, utilizando objetos que tengas en casa, dando vida a estos objetos con tu imaginación. Es como crear una pequeña obra de teatro para representar después con los niños, puedes inspirarte en los dibujos animado preferidos de tus hijos, por ejemplo. Práctica a solas, libera a tu imaginación, siéntete niño otra vez, imagínate las caras asombradas de tus hijos, haz cambios en el guión con cada ensayo, enriquécelo.

Imaginar con nuestros hijos, hacer de ello nuestro juguete mágico, es el mejor regalo que les podemos dar, pues les estamos haciendo confiar en el poder de su imaginación, algo imprescindible para que lleguen a sentirse los creadores de su propia vida. Magia e imaginación son en el fondo una sola cosa, los Reyes Magos lo tienen muy claro, por eso eligieron ese nombre: saben que uno no puede ser el rey de su vida sin ser el dueño de su imaginación.

     Supongo que en estos momentos te preguntarás cómo narices les presentas a los niños este regalo la mañana de reyes, ahí va una idea, pero pueden haber más, ¡por supuesto! (Práctica tu imaginación en esos momentos muertos como los atascos en el coche, entrénala): pon en un sobre dirigido a los padres un escrito con un dulce, en el escrito los Reyes Magos han dejado unas instrucciones:

       "A mis queridos papás: este año hemos querido daros mayor protagonismo en esta maravillosa fiesta de la ilusión, así que hemos traído un regalo muy especial: "el dulce que hace a los papás mágicos compañeros de juegos de sus hijos". Tan sólo tenéis que comeros el dulce, a los pocos instantes vuestros ojos empezarán a brillar y vuestra imaginación comenzará a crear juegos increíbles. Vuestros hijos encontrarán en vosotros el mejor de los juguetes y querrán que cada día toméis del dulce, pero no será necesario, pues este mágico dulce quedará en vuestro corazón para siempre: es el dulce de sentiros creadores de vuestra imaginación, de saber que imaginar junto con vuestros hijos es un regalo inolvidable para ambos. Por favor, leer en voz alta estas palabras a vuestros hijos. Gracias por todo, ya sabéis que sin vuestra ayuda no podríamos hacer todos los años nuestra importante labor, un beso mágico y real a vuestros amados hijos."

                                           Los Reyes Magos de Oriente

    Querido lector, ¿qué te parece la idea de convertirte en regalo vivo para tus hijos...? Puede que tus bolsillos sigan vacíos después de leer esto, pero desde luego ya no puedes lamentarte por no poder comprar a tus hijos los juguetes que querías, ahora ya no hay excusas para que no ejerzas como un auténtico Rey Mago, pues ha quedado claro que la riqueza de estos magos de oriente es algo que todos los padres poseen, independientemente de sus condiciones económicas. Por cierto, si tus bolsillos estuviesen llenos, el regalo del "dulce mágico" es algo que también puedes hacer, tus hijos lo verán como el mejor de sus regalos; ya me contarás 


CUANDO LA PALABRA ES UN CANTO DE NUESTRO CORAZÓN


       
    Cuando los ruidos de la dualidad se acallan ...  el silencio, como un velo que al levantarse descubre un gran tesoro, nos muestra la música de nuestro corazón. Es una música sin letra, que libera a la palabra del peso de su significado, elevándola al puro sentir.
     

   Un abrazo en esta melodía se convierte en una canción, que nos lleva a esa parte de nuestro interior en la que reconocemos al otro desde la desnudez de nuestra conciencia, ya no hay juicio y lo que me separa del otro es una piel sensible en la que nos encontramos en las caricias, cualquier palabra que pronunciemos es ahora un canto de nuestro corazón. 
  





TRASCENDIENDO LA EXPERIENCIA: CONSEGUIR LO "IMPOSIBLE"


   La verdad no se puede deducir de la experiencia, pues ésta  depende de nuestra mirada, es decir, de las creencias desde las que vivimos y creamos esa misma experiencia. La verdad está relacionada con la inocencia, por eso tenemos la sensación de tocarla cuando miramos a un bebé. Sólo desde la inocencia podemos ser auténticos, la culpa nos desconecta de nuestra esencia, de la verdad  que late en nuestro corazón.
  Querido lector: ¿cuántas veces te has engañado con la experiencia ...? Si la experiencia fuese sabiduría en sí misma nuestros ancianos serían felices. Una experiencia sin la "Sabiduría de la Ignorancia" conduce a la cárcel del "esto es lo que hay".

Erin Gruwell fue a parar a una escuela en la que todos estaban atrapados en la experiencia de "esto es lo que hay"; pero supo encarnar la "Sabiduría de la Ignorancia" y desde su inexperiencia como maestra y su inocencia de corazón consiguió lo "imposible": liberar a sus alumnos de la cárcel de lo que habían sido sus experiencias cotidianas, abriéndoles la puerta a un futuro sin las cadenas del pasado.


    Necesitamos sentir una luz inocente que ilumine nuestro camino desde nuestro interior y no la luz cegadora de nuestras experiencias traumáticas. La experiencia puede ser un buen libro de consulta, pero no sirve como brújula en los caminos frescos y novedosos del corazón, en los pasos hacia un futuro por estrenar.
   Adulterar la vida no es más que querer hacer de la experiencia un lugar tan seguro que termina convirtiéndose en nuestra propia cárcel, es el desequilibrio del adulto por excelencia y con el que pretende hacer "madurar" al adolescente, sin darse cuenta que la vida plena requiere contar en todo momento con la sabiduría de todas las edades
   ¿Qué te parece ir más allá de la experiencia, de la cárcel del adulto, y empezar a conseguir lo "imposible" ...? 





MÁS ALLÁ DE LA LÁMPARA DE ALADINO ...



     La auténtica libertad no consiste en hacer lo que nos dé la gana, sino en ser auténtico. Cumplir deseos que provengan de los estados de necesidad de nuestro ego nos puede llevar al efecto Lámpara de Aladino: el último deseo es deshacer los anteriores. 


      
Mientras no nos sintamos los creadores de nuestra vida y hagamos de nuestra creatividad el sello de nuestra libertad, buscaremos siempre una lámpara mágica que mitigue nuestra sensación de desamparo frente a la existencia, una lámpara que, al concedernos deseos, nos proporcione una anestesia que duerma nuestra insatisfacción de no saber conectar con nuestro propio poder.

    
  Para ser verdaderamente libre es necesario antes liberar a nuestros deseos de nuestras creencias limitantes y de los estados de necesidad que éstas provocan en nosotros. El camino para conseguirlo pasa por enfrentarnos a la educación que introdujo en nosotros estas creencias y en reeducarnos en abrir el corazón a la vida. En este andar iremos poco a poco acercando la fuente de nuestros deseos a los anhelos de nuestro corazón, esto aclarará nuestro horizonte lo suficiente como para ver en él los sueños que llevan el perfume de nuestra esencia. A medida que caminemos hacia eses sueños iremos notando en nosotros la presencia de unas alas, son las alas de una nueva libertad, la libertad de despegar de aquellas cosas a las que les habíamos cedido nuestro poder y que lejos de hacernos felices negaban nuestro sentir más profundo. Ya no tendremos la necesidad de hacer lo que nos dé la gana, por la sencilla razón de que no necesitaremos ninguna lámpara mágica de los deseos, ¿quién la necesita cuando ya vuela libre ...?