SONREÍR BAJO LA LLUVIA DESCUBRE NUESTRO AUTÉNTICO HOGAR

  

   Sonreír bajo la lluvia nos  pone en contacto con la pureza de nuestro corazón; ese lugar de nuestra conciencia en el que no existe ni la culpa ni el juicio, en el que la sabiduría tiene su reino y desde el cual podemos ver a los otros más allá de los personajes que interpretan.


   En muchos lugares podemos sentirnos a gusto, seguros e incluso alegres, pero sólo en nuestro corazón nos sentimos en casa, es el hogar en el que nos reconocemos más allá de los estados de necesidad del ego.
    Como el caracol el ser humano camina siempre con su “casa”, pero lejos de llevarla a cuestas le vuelve más ligero, tanto que es capaz de volar sin alas.
   Cuando entramos en nuestro auténtico hogar no necesitamos identificarnos con ninguna bandera, ni defenderla; cualquier persona es nuestra compatriota, nuestras manos están unidas a las de toda la humanidad, recordándonos que en nuestros sentir más profundo no hay fronteras … y que las diferencias nos hacen ricos a todos cuando en vez de competir por ellas las compartimos.
    Desde nuestra “casa” la historia se reescribe fuera de la dualidad, las victorias y las derrotas  se trascienden, revelándosenos tras los papeles que interpretamos en ellas a los actores que somos.  ¡Qué baje el telón y aplaudamos a los “buenos” y a los “malos”, pues todos fuimos excelentes actores!
    Cuando nos reconocemos en nuestra esencia es como sonreír bajo la lluvia, nos sentimos libres y alegres, sin las cadenas de los papeles que interpretamos bajo el yugo de la dualidad. Nuestros dramas desaparecen como borrados por la misma lluvia, nuestro auténtico hogar se revela ante nosotros …  Querido lector, pruébalo, sonríe bajo la lluvia después de sentir estas palabras … ¡no, no hace falta esperar a que llueva, tienes la varita mágica de tu imaginación ….! ¿Qué te cuesta ponerla en marcha  …? No te preocupes, comienza por probarlo en la ducha, siempre hay un camino para sonreír bajo la lluvia …
  





LA MAYOR GENEROSIDAD: SER AUTÉNTICO



    Ser uno mismo, más allá de nuestras raíces culturales y familiares, de cualquier necesidad de identidad del ego, es básico para el proceso de conectar con nuestra propia esencia  y para sentirnos creadores de una  nueva humanidad libre de  dramas, una humanidad en la que cada persona pueda brillar como astro con luz propia, y en la que no se tenga que luchar por defender ninguna identidad ajena a nuestra esencia. 


     Querido lector, ¿te atreves a sentirte más allá de tus raíces, caminar hacia tu esencia y descubrirte como un ser único, cuyo mayor regalo hacia los demás es ofrecerles tu propia autenticidad ...? No tengas miedo de ser egoísta, pues quien ofrece a la humanidad su mayor tesoro no puede serlo.




CÓMO SENTIRNOS INDESTRUCTIBLES





       Por muy grandes que sean nuestros problemas existimos fuera de ellos, reconocernos en esta parte de nuestra conciencia nos hace sentirnos indestructibles.



EL GRAN PASO DEL AUTOCONOCIMIENTO



  Intentar conocernos desde el miedo es alejarnos de nuestro centro, de nuestra esencia,  lo único que lograremos conocer son los obstáculos que cercan nuestra auténtica identidad, Por eso, una forma muy eficaz de manipular a las personas, lo cual requiere que no reconozcan su propio poder, es mantenerlas en un cierto temor, éste garantiza que nuestro nivel emocional sea denso.

   El autoconocimiento requiere hacer livianas, esenciales, a nuestras emociones. Esta es la razón por la cual el sentido del humor es fundamental para llegar a descubrir nuestra auténtica naturaleza. El gran obstáculo al viejo principio socrático es el juzgarnos, una vez aprendamos a reconocer cuándo lo estamos haciendo viene el gran paso del autoconocimiento: reírnos de nuestros juicios para no sentirnos culpables por haber juzgado, la culpa no soporta la risa inocente del corazón, cuando la siente sale huyendo de nosotros.

La risa inocente la culpa espanta

    Querido lector, es así de simple, los caminos auténticos no han de ser complicados, pues si lo fuesen llevarían nuestro nivel emocional al drama, es decir al laberinto de la dualidad, en el que como en un salón de los espejos no haríamos más que ver deformada nuestra auténtica identidad. Por suerte contamos con la sabiduría de la inocencia y su gran don: la alegría. Esta sabiduría nos muestra el poder de la mirada pura, que pone alas a nuestra vida ... Pruébalo la próxima vez que te sientas culpable: llama a tu niño interior y escucha su risa …  empezarás a sentirte ligero, con ganas de volar ... es infalible, ¡pruébalo!



  
  

¿ QUÉ TAL ELEGIR VIVIR ... ?



       Sobrevivir es existir sin sumergirse en la vida, es como estar sobre una barca en la superficie del mar ignorando el universo que hay debajo y preocupado por no zozobrar, por no "ahogarse" en el agua, en la vida. Fuimos educados para vivir en la "superficie".
     ¿Qué te parece, querido lector, dejar la barca y zambullirte en la vida ...? No te preocupes por no poder "respirar", no tengas miedo a la profundidad, naciste para vivir en ella ... Descúbrete como explorador de los océanos de la vida ... ¡Vive más allá de tus miedos a vivir, sigue a tu corazón, él conoce las bellas y misteriosas profundidades de la vida!

Zambúllete en la vida y abre bien los ojos ...  nace a la aventura, deja a tu aburrido victimismo en la barca de las  seguridades, que te hacen renunciar a lo que sientes en tu corazón.

      Ábrete a la aventura sin dramas, la que es iluminada por la alegría de tu corazón. Déjate sorprender por los encuentros, abandona la barca de tu rutina, esa que te confunde haciéndote pensar  que te faltan cosas para ser feliz,  cuando en realidad simplemente estás aburrido de vivir en la superficie
    ¿Qué no te atreviste a hacer ayer, qué anhelas conseguir mañana ... ?  Hazlo hoy, elige vivir ...