LA SABIDURÍA DE LAS EDADES


Hay un cuento que sirve de introducción al tema de esta entrada y que puedes leer   en el siguiente link: http://encuentrosconlasabiduria.blogspot.com.es/2012/07/silenciar-la-norma-para-escuchar-al.html


  
      
    Las edades viven en una dimensión atemporal, cada una de ellas guarda un tesoro de sabiduría. El cuerpo las experimenta una a una en un tiempo lineal, por eso tenemos la impresión de que envejecemos, pero en realidad los átomos que componen nuestro cuerpo no lo hacen; este proceso permite que disfrutemos de distintos ritmos en una sola vida ... forma parte de la sabiduría de las edades
Vídeo sobre "La Sabiduría de las Edades":   http://vimeo.com/36598783



                            
                                 LA SABIDURÍA Y SUS COLORES 

       La sabiduría aflora como luz blanca desde nuestro corazón y al atravesar el prisma de nuestra humanidad se refracta en colores; cada uno de ellos representa la sabiduría de una edad determinada                                               

LA DONES DE LA ADOLESCENCIA

     Cada conducta desequilibrada de un adolescente es una llamada a conectar con su propia sabiduría, por eso ser conscientes de los dones de esta edad es una gran recurso educativo, que además ayuda al adolescente a descubrir su propio poder y a  saber usarlo.

   Honrar nuestro propio poder.

  (nos saca del victimismo)

  Saber crear tu propio territorio sin necesidad de recurrir a las máscaras

  Creer en lo “imposible”

  Vivir apasionadamente

  La mirada y la acción intrépida

  Provocar al otro, apuntando a conmoverlo

  Convertir la mera oposición en rebeldía, es decir darle dirección y sentido
  (gran sensibilidad a la injusticia)

  Hacer aflorar nuestra sombra, permitiendo integrarla

  Hacer visible las ataduras del paternalismo

  Ampliar la mirada de la familia a través de las crisis que provoca





                           UNA MIRADA REVELADORA


   Cuando un adolescente nos arroja su mirada desafiante nos está haciendo sentir los límites desde los cuales estamos creando nuestro mundo





                  CUANDO LA ANCIANIDAD LIBERA SU ESENCIA ...


   Al igual que la pasa concentra la dulzura de la uva, la sabiduría de la ancianidad revela la esencia de la ternura.




                                                ENCUENTRO CREADOR

     Cuando dos edades se encuentran de corazón la danza de la vida detiene su baile ... porque sabe que va a nacer una nueva melodía ... 

  

  


   
 REFLEJANDO EN EL ESPEJO DE LA IMAGINACIÓN LA EDAD SENTIDA
  
  Cuando nos miramos en un espejo podemos dedicarnos a ver lo que no nos gusta o a imaginarnos toda la belleza que aún nos queda por desplegar. Desde esta imaginación, podemos encarnar la sabiduría y los dones de cualquiera de las edades y hacérselo sentir a nuestras células y a nuestra mente.
   ¿Por qué encerrarnos en la edad biológica o en la cultural …? Tenemos muchas más posibilidades, os invito a descubrirlo en el siguiente vídeo:

  
      
    

         HONRAR A NUESTROS ANCESTROS LIBERÁNDOLOS

    Honrar a nuestros ancestros, en su octava inferior, es imitarlos, seguir sus consejos, mirar en la misma dirección. Si subimos de octava, se les honra reconociéndoles  en nuestro corazón, donde las ataduras no existen, a la vez que nos honramos a nosotros mismos desplegando nuestras alas para volar libres, más allá de su mirada…
 


    
      
  
  
                                       EL PODER DE LA INOCENCIA 

    No se nace sólo una vez, se nace siempre que miramos desde la sabiduría del niño y nos dejamos sorprender por la vida.  Desde esa sorpresa rompemos las cadenas de las experiencias pasadas y abrimos un nuevo horizonte hacia el futuro, recobramos las alas de la imaginación y abandonamos la seguridad de lo conocido … la aventura comienza de nuevo.
     Si te sientes atado por tus circunstancias, si no sabes superarlas, si el aire te falta … siempre puedes volver a nacer a tu inocencia.

   

 
     
  
RECUPERAR LA VIDA COMO JUEGO PARA SENTIRSE SU CREADOR

    En el fondo sólo hay una cosa que nos impide salir de cualquier drama: el olvidar que la vida es un juego.
     Un niño sabe que puede dejar de jugar a algo cuando empieza a aburrirse, el adulto  no se ha dado cuenta que al crecer no ha dejado de jugar, porque su modelo social, su educación, le dice lo contrario al darle a elegir sólo entre determinados papeles que interpretar, ya no tiene la sensación de poder elegir las reglas del  juego.
    Despertar a nuestro niño interior es volver a descubrirse como creador del juego, es convertir la vida en camino de alegría, si además despertamos a nuestro adolescente, el caminar se tornará aventura. …



      
                 
                  ¿CÓMO DE DIVERTIDA ES NUESTRA CASA … ?

   Es difícil ver lo que nos falta cuando se trata de algo de lo que carece toda la sociedad, ¿cómo podría echar de menos las cumbres del Everest un pez?
     Tomemos como ejemplo nuestras casas, no han sido diseñadas para hacer feliz a nuestro niño interior, por eso sólo se ha pensado en que sean habitables  y no en que sean divertidas ¿Os imagináis  vuestro domicilio como un sitio en el que se puede disfrutar de algo tan natural como la gravedad …? ¿Cómo ... ?  Fijaos en la foto de más arriba …
     Es muy posible que vuestro hogar no disponga de dos pisos, pero si se trata de dar cabida a nuestro niño interior en él, podemos empezar por dejar libre su imaginación … que nos proponga ideas para hacer de nuestra casa algo divertido. El adulto que encarnamos ya nos dirá como hacerlas realidad, es como si nosotros fuésemos a la vez niños y Reyes Magos, deseos y capacidad de cumplirlos.  Además, cuando tuvieseis invitados podríais ofrecerles mucho más que una cena.
    Para hacer de nuestra vida algo alegre debemos convertirla en divertida, con ello conseguimos un valor extra: estar en un estado de conciencia que permite desplegar nuestra inteligencia más allá del victimismo. Podemos empezar por transformar nuestra casa, hacerla un lugar en el que recuperar la alegría que hemos ido perdiendo a lo largo de la jornada. ¿Te apuntas … ?
   
      
  
     
 
   
           
                      VOLVIENDO A NACER A LA FELICIDAD

     Basta desnudar a un ser humano de sus preocupaciones, de sus juicios, de sus creencias de cómo deberían de ser las cosas, en definitiva, de las cargas de su  mente, para que pueda redescubrir las aspiraciones y los potenciales de felicidad con los que nació.
      Cuando los padres reciben por vez primera a su hijo en sus brazos y se dejan sentir, comprenden en su corazón que ha nacido un ser libre, lleno de tesoros que entregar a la vida. Sienten la necesidad de protegerlo, pero a la vez se sienten sobrecogidos por su grandeza. Viven el honor de cuidarlo como un privilegio, olvidando tal vez que el bebé que fueron ellos no ha muerto, sigue en su interior esperando que sus semillas de felicidad sean  germinadas. Tener un bebé en brazos es recordarnos que nacimos para ser felices.
     El ejemplo que más necesitan nuestros hijos es el de sentirnos auténticamente felices, sin él puede que con el tiempo olviden en que estado de pureza nacieron y no tengan más remedio que, como nosotros,  recordarlo cuando tengan a sus propio hijo en brazos.
  
   
    

 

                                          APRENDER A JUGAR LA VIDA

     Los niños juegan para divertirse, para explorar sus potenciales creadores, para conocer al otro, para hacer del aprender un gozo …  en definitiva, para descubrir las maravillas de la vida.
    Los adultos, por el contrario, juegan a la rivalidad, a sentirse limitados, a juzgar, a ganarse el pan con el sudor de su frente, a ser más víctimas que los otros, a decir a sus hijos el futuro que más les conviene… en definitiva, a mentirse para no aceptar que se aburren con sus juegos.
   En algún momento se nos dijo que madurar es dejar atrás al niño que fuimos … y lo creímos. Pero la verdad es que de ese niño no hay ningún cadáver, ni pruebas fehacientes de que aún no siga con nosotros. Mientras a este niño, que aún somos, no le hagamos un hueco en nuestro ahora, el adulto que queremos encarnar no sabrá disfrutar de la vida, y estará condenado a hacer de sus juegos una realidad que no le termina de gustar.
    En el fondo, siempre jugamos, por eso lo más importante es aprender a jugar desde la alegría, para ello tenemos un maestro, un maestro que siempre nos acompaña: el niño que somos.
   ¿Qué te parece recuperar a tu niño … y juntos volver a hacer de la vida algo a explorar desde la alegría del corazón… ? 


 
           
 
    
   LA AUTÉNTICA SABIDURÍA  NO NACE DE LA EXPERIENCIA

      Si la experiencia fuese en sí misma la generadora de la sabiduría las culturas más antiguas serían más sabias, y no habría ninguna razón para que se hubiesen extinguido. Milenio de experiencia en los conflictos bélicos no solo no consiguieron evitar las guerras modernas, sino que en ellas se alcanzó su grado más cruel e inhumano, llegando a haber guerras sin guerreros, por ello entiendo matar al enemigo a una distancia tal que ni siquiera le ves la cara o bombardear desde el aire a personas, niños incluidos,  sin darles la más mínima oportunidad de defenderse: una mayor experiencia en la guerra nos hizo aún más cobardes.
    La sabiduría nace más allá de nuestra mente y sus conflictos, su auténtica fuente es nuestro corazón. Esto hace que no sea patrimonio exclusivo de una edad determinada. Si sabemos observar podemos descubrir la sabiduría en todas las edades del ser humano, cada una de ellas aporta un color. Si queremos que en nuestra vida brille el arcoíris de la sabiduría al completo, hemos de aprender a desplegar los dones de todas las edades, independientemente de los años que posea nuestro cuerpo físico. Nuestro corazón, centro de nuestra esencia, no cumple años, existe más allá del tiempo lineal y por tanto en él viven simultáneamente todas las edades..
    Esta es la razón por la cual un maestro o un padre pueden aprender de personas de menos años que ellos y aún más,  tienen a su disposición la sabiduría de todas las edades en su interior, todo un privilegio para un educador que así  puede ofrecer mucho más que su propia experiencia.
     La sabiduría no consiste en dar consejos, sino en iluminar al otro para que encuentre su propia luz. Por eso, su actuación no es cuestión de un bonito y largo discurso, a veces le basta con una profunda y sentida mirada.

  En la imagen un fotograma de la película “Inocencia rebelde”,  en la que hay una hermosa danza entre dos personas de distintos años, que buscan ser auténticas en un entorno basado en las mentiras
     


 

EL PODER DE LA INOCENCIA, UNA GRAN OPORTUNIDAD PARA ENTENDERNOS

     Podemos discutir esgrimiendo miles de argumentos cada uno, defendiendo nuestra verdad con mil tretas, juzgando al otro por sus creencias e incluso simulando una cordialidad no sentida para vencer moralmente al que creemos nuestro adversario; todo este arsenal sólo pone barreras a un auténtico entendimiento.
     Cuando dos inocencias se encuentran los pensamientos y los instintos ceden su poder al corazón, permitiendo superar cualquier problema. Si queremos una humanidad en la que las personas en vez de competir y desvalorizarse entre sí se ayuden a ser felices, es necesario que  cada uno aprendamos a expresar la sabiduría de la niñez. Ésta nos recuerda que todo es un juego y que, por lo tanto, es posible cambiar las reglas.
     Dialogando de corazón podemos construir sociedades muy diferentes a las actuales, en las que las personas no habiten creencias con geometría piramidal, que ponen a unos por encima de otros. Las relaciones han de ser en red, y cada nudo ha de ser creativo y a la vez transmisor de las creaciones de otros, una humanidad en la que cada individuo es como una neurona única capaz de comunicarse con todas las demás. Es en este tipo de comunicación en la que debemos desplegar la inocencia, una inocencia que es capaz de traspasar cualquier barrera mental, por la simple razón de que es más sutil que ésta.
      Dialogar desde la sabiduría de la niñez no significa renunciar a la sabiduría del resto de las edades. Un auténtico sabio conoce que su corazón no cumple años, que vive más allá del tiempo lineal, por eso cuenta con todas las edades para tomar sus decisiones.
    ¿Qué te parece empezar a desplegar un poco de la sabiduría de la inocencia en tus diálogos… ver al otro desde esa inocencia, como hace este niño con el conejo? Los resultados te sorprenderán … nadie nos había hablado del poder de la inocencia.
  
  



      
             EL ENCARGADO DE VELAR POR TU AUTENTICIDAD

      Tienes un sabio dentro de ti para indicarte cuándo en tus acciones te estás negando a ti mismo: tu adolescente interior, su sabiduría tiene el bravío del caballo salvaje que no se deja someter por nadie.


 

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