DEL PODER DEL AHORA AL PODER DE LA PRESENCIA ... ¡EN TODOS LOS TIEMPOS!




     No tiene sentido hablar sólo del poder del ahora, como no lo tiene hablar de la semilla sin hacerlo de la flor y el fruto. La Sabiduría de la Dualidad siempre margina algo para hacer brillar otra cosa: es el juego de los polos luchando por el poder. Así se margina al ego para elevar a una presunta parte espiritual, sin darse cuenta que desde el corazón no puede haber jerarquías. Otra de estas marginaciones es hablar del poder del ahora en detrimento del poder del pasado y del poder del futuro; aquí la confusión dual viene por el hecho de identificar la presencia sólo con el presente.    

Nuestra presencia, más allá del cuerpo físico, puede habitar multiples dimensiones, como lo son nuestros pasados vividos y posibles y nuestros futuros posibles.
    
     Nuestra presencia puede habitar tanto el pasado como el presente y como el futuro; por lo tanto en función de donde pongamos nuestra presencia hablaremos del poder del pasado, del poder del ahora y del poder del futuro, armonizar los tres poderes en una danza nos permite sentirnos los creadores de nuestra vida. Desde luego uno no puede sentirse el creador de su propia vida sólo desde el poder del ahora, pues le faltarían referentes del pasado y dirección hacia el futuro. En realidad nuestro poder está donde esté nuestra presencia, por eso la Sabiduría de la Dualidad ha de andar el camino del poder del ahora al poder de la presencia, si quiere trascenderse a sí misma en la sabiduría de un Nuevo Paradigma.
       Querido lector, piensa que sin el poder del futuro no tendrías acceso a tus sueños, y sin el poder del pasado renunciarías a importantes experiencias cuya ausencia dificultarían cumplir los anhelos que representan esos sueños ¿Qué te parece empezar a danzar tu presencia entre pasado, presente y futuro ... caminar hacia tus anhelos con todas las posibilidades, con todos los tiempos? Haz de tu presencia tu auténtico poder y ... ¡déjate brillar!
   


1 comentario:

  1. Estupendo Carlos. Habia algo en el poder del ahora que me ahogaba. Ahora lo comprendo amigo. Gracias

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